El vicegobernador evitó confirmar si se postulará para suceder a Scioli, pero trabaja en una batería de proyectos para apuntalar sus aspiraciones. Sin nombrarlo, cuestionó a Insaurralde por "frívolo".
Aunque a cuentagotas, Gabriel Mariotto da señales hace tiempo de sus pretensiones de gobernar la provincia de Buenos Aires. Lo adelantaron pasacalles y publicidades en partidos de fútbol. Y hace un mes fue elocuente al mostrarse con la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, con carteles que tenían su nombre con el título de gobernador. Todavía no lo confirma, pero la decisión parece ya estar tomada.
"Vocación hay", respondió sin dudar al ser consultado ayer durante una rueda de prensa en el edificio del Banco Provincia en la Ciudad, de la que participó Infobae. ¿Qué espera para formalizarlo? Un gesto, una señal.
"Cristina va a dar señales, no sé si implícita o explícitamente. Son muy importantes las señales que dé Cristina por la continuidad del proyecto político", evaluó.
De concretar su candidatura, el vicegobernador se sumará a una nómina de dirigentes que, desde el oficialismo, buscarán suceder a Daniel Scioli, ya lanzado a nivel nacional. Entre esos nombres están Martín Insaurralde (hoy al tope de las encuestas), Diego Bossio, Patricio Mussi y Santiago Montoya, entre otros.
Mariotto no elude que el panorama no lo favorece. "No nos sobra nada, lo más probable es que no ganemos", se sinceró. Pero acotó: "La batalla la vamos a dar igual".
Por lo pronto, el dirigente de Lomas de Zamora busca mostrar cuál es su impronta, esa que seduce al núcleo más duro del kirchnerismo como Bonafini y el líder piquetero Luis D" Elía pero que por ahora no toma vuelo en las encuestas. Remarca una y otra vez que se debe "profundizar el modelo".
Antes de fin de año presentará una serie de proyectos que apuntan a "cambiar la matriz productiva" de la Provincia. A la cabeza de esas iniciativas, que funcionan como una suerte de plataforma, está una ley de puertos que recorte el poder de las grandes cerealeras en la comercialización para ayudar a los pequeños chacareros. "Si podemos activar este resorte estaríamos a la búsqueda de 4.000 millones de pesos para la Provincia", estimó.
De manera complementaria, intentará que se sancione una norma para que el distrito cuente con preferencias de carga y que se prioricen los buques de bandera nacional.
"Estamos sentando las bases para el próximo gobierno, no estamos condicionando a Daniel", dijo en referencia al gobernador. En ese sentido, cuestionó a quienes quieren "ser candidatos en cualquier contexto" y adelantó que él se postulará si puede avanzar con esas medidas.
Mariotto se diferenció de los dirigentes que usan la "frivolidad" y los "atajos mediáticos" para sus candidaturas. Pese a que no lo mencionó, sus palabras parecían dirigidas a Insaurralde, el diputado con quien admitió que mantiene una "distancia".
Consultado sobre los rumores de un pase del ex intendente de Lomas de Zamora a las filas del massismo afirmó no tener información al respecto. "Si yo fuera candidato, ¿ustedes tendrían dudas de qué espacio sería? Esas dudas no sólo confunden, le hacen daño a la política, porque la política debe ser previsibilidad", agregó.
En cuanto al escenario nacional, el vicegobernador se cuidó de no revelar sus preferencias en cuanto a los "presidenciales" del oficialismo. Dijo que Scioli "es parte del Frente para la Victoria y aporta de distintas maneras, con su perfil, al peronismo", y elogió también al ministro de Economía, Axel Kicillof. "Es un muy buen cuadro", destacó.
