Así lo afirmaron en el escenario sus secretarios generales ante una gran convocatoria.
Una multitud acompañó la concentración que organizó la CGT en Plaza de Mayo para reivindicar el día de los trabajadores y las trabajadoras.
El encuentro sirvió también para enviar un mensaje al presidente Javier Milei: “Se acabó la paciencia”, afirmaron a su turno los triunviros cegetistas y anticiparon que van a “profundizar los conflictos”.
Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola fueron los oradores del encuentro que, con más menos efusividad, afirmaron que “no vamos a seguir aguantado esta explotación”.
La movilización también sirvió para homenajear al papa Francisco que hace poco se cumplió el primer aniversario de su muerte. El encuentro conenzó con un video recordando mensajes del entonces jefe de la iglesia Católica donde convocaba a los trabajadores a defender sus derechos.
Lorenzo “Toto” De Vedia, cura de la Parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé en la Villa 21-24 de Barracas, fue el primero en hablar. No se anduvo con vueltas y reclamó “unidad en estos tiempos que corren”. Es más, envió un mensaje tanto para la política como para el sindicalismo al afirmar que es indispensable “pensar en la unidad más que en las internas y juntos buscar el bien común”.

Ni en los discursos que vendría después y tampoco en el documento que se distribuyó, no hubo, como se especulaba en los días previos, un llamado a un paro nacional. Tampoco se anunció el desarrollo de un plan de lucha. Lo que si se repitió entre los triunviros es que la paciencia habia llegado a su fin y que la central obrera promoverá que los conflictos gremiales se profundicen.
Además del cura De Vedia, estaba previsto que haya tres discursos y eran los triunviros. El primero fue el camionero Argüello que, con un lenguaje llano y directo, recordó primero que el acto se realizaba en la plaza de los trabajadores, de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, pero sobre todo de Juan Domingo y Eva Perón.
Los tres cosecretarios reivindicaron la figura de la resistencia y lucha de Madres y Abuelas y de los líderes máximos e históricos del peronismo. No hubo referencia alguna para Néstor y Cristina Kirchner, a pesar de los beneficios y derechos que lograron y gozaron durante sus gobiernos.
Argüello envió su mensaje directo al despacho del presidente Milei: “No se soporta más el ajuste. no se puede hacer un país libre, justo y soberano pisando los derechos”, aseguró. Luego advirtió que “hay una gran concentración de riqueza que posterga a la mayoría del pueblo, se rematan los recuirsos naturales y se consolida una deuda que es impagable”.
Es en esa línea que el dirigente camionero convocó a “decirle basta a este gobioerno corrupto y explotador, pero lo tenemos que decir en unidad”.
Luego llegó el momento del cosecretario general Cristina Jerónimo. El también titular del gremio del vidrio afirmó que “el trabajo digno no se negocia y no vamos a entregar un solo derecho”.
Jerónimo aseguró que “no hay libertad cuando no llegás a fin de mes” y luego buscó que su discurso fuera más allá de los límites sindicales al dirigirse “a los millones de trabajadores que están en la informalidad, que no tienen derechos ni cobertura, queremos decirles que ustedes también son parte de este movimiento obrero”.

