La entidad fabril cuestionó las declaraciones del Presidente en Nueva York, donde vinculó a quienes defienden la industria con prácticas de privilegio. Los industriales alertaron por el impacto en el clima de inversión y por el difícil momento que atraviesa el sector.
La Unión Industrial Argentina (UIA) cuestionó con dureza al presidente Javier Milei después de sus declaraciones durante la exposición en la Argentina Week 2026, en Nueva York. La central fabril expresó “profundo malestar y preocupación” por los dichos del mandatario y advirtió que ese tipo de mensajes afecta el clima institucional y económico.
El conflicto surgió tras la presentación del Presidente ante inversores internacionales. En ese escenario, Milei defendió su plan de mayor apertura comercial y criticó a quienes plantean la necesidad de sostener políticas de protección para la industria nacional.
En ese marco, el mandatario afirmó: “El principio de revelación dice que aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros”, frase que generó una reacción inmediata del sector industrial.
La UIA difundió un comunicado en el que rechazó esas expresiones. La entidad señaló: “Desde la Unión Industrial Argentina expresamos nuestro profundo malestar y preocupación por las declaraciones del presidente Javier Milei, en las que calificó a ‘aquellos que defienden la industria nacional’ —es decir, también los industriales argentinos— con expresiones que creemos injustas e infundadas porque distorsionan el rol que ha tenido y tiene la industria en la historia económica y social del país”.
La organización también alertó por el efecto institucional de ese tipo de declaraciones. En el texto sostuvo: “Cuando desde la máxima investidura institucional se utilizan expresiones que descalifican a quienes producen e invierten, se genera un agravio injusto hacia ese esfuerzo cotidiano y se debilita el clima de respeto que la Argentina necesita reconstruir”.
Además del cuestionamiento político, la UIA puso el foco en el contexto económico que atraviesan las empresas. Según la entidad, la industria enfrenta un escenario complejo por la caída de las ventas y la retracción de la actividad.
El comunicado señaló: “A lo largo y ancho de la Argentina existen miles de empresas industriales —grandes, medianas y pequeñas— que todos los días abren sus puertas y hoy están atravesando un momento muy difícil por la caída de las ventas y la actividad”.
La central fabril también remarcó el impacto social del sector productivo. Indicó que detrás de cada empresa hay trabajadores, empresarios y familias que sostienen el entramado industrial del país en contextos económicos adversos.
En otro tramo del documento, la UIA advirtió que el debate sobre el modelo productivo se desarrolla en un momento en el que el país busca atraer capitales. La entidad planteó que los inversores evalúan no solo las variables económicas, sino también el marco institucional y el clima de negocios.
“La Argentina está trabajando para volver a ser un país que atraiga inversiones externas e internas. En ese proceso, los inversores observan no solo las oportunidades económicas, sino también la calidad de la convivencia democrática, el respeto institucional y el clima de negocios que ofrece un país”, expresó la organización.
También cuestionó que las acusaciones presidenciales se formulen sin denuncias formales. En ese sentido, el comunicado sostuvo: “Cuando no existe ninguna denuncia ni delito que involucre a las personas o sectores que han sido objeto de estos agravios, tratándose simplemente de una opinión que, al provenir de la máxima autoridad del país, adquiere una relevancia institucional inevitable”.
Pese al tono crítico, la entidad dejó abierta la puerta al diálogo con el Gobierno. En el cierre del documento afirmó: “Desde la Unión Industrial Argentina reafirmamos nuestra vocación de seguir trabajando por una Argentina que crezca con más inversión, más producción y más empleo, siendo cada día más competitivos, convencidos de que ese objetivo requiere diálogo, respeto y cooperación entre el sector público y el sector privado”.
El intercambio público entre el Gobierno y la principal organización industrial del país volvió a poner en primer plano la discusión sobre el rumbo del modelo productivo argentino y el equilibrio entre apertura económica e industria nacional.
