Ocupada por su actividad como senadora, de bajo perfil y lejos de la voluntad de ocupar la escena mediática, la ex Presidenta sigue siendo una pieza clave en el rearmado de la oposición de cara 2019. Pero sus decisiones futuras en términos electorales no sólo serán determinantes en el peronismo, también en otras fuerzas opositoras de relevancia y, obviamente, en el oficialismo. ¿Jugará con Unidad Ciudadana o apostará a reunir diferentes sectores para derrotar a Macri? Posibles escenarios, alianzas y acuerdos frente al próximo test electoral.
A poco más de un año para los próximos comicios presidenciales, los espacios políticos más fuertes, y algunos de sus respectivos dirigentes, comenzarán a encarar después del mundial la estrategia política para evitar la reelección de Mauricio Macri y de Cambiemos en diversos territorios del país. Tal como se venía diciendo desde vastos sectores, la culminación del gran evento futbolístico en Rusia marcará el inicio de la campaña electoral hacia 2019. Durante todo ese tramo, gran parte de la atención estará concentrada en la figura de Cristina Fernández de Kirchner.
En una actitud personal similar a la adoptada luego de las elecciones de 2015, aunque con la diferencia de que actualmente ocupa el cargo de senadora nacional luego de haber participado como candidata en 2017, la ex presidenta opta por el bajo perfil.
Sabe que algún pronunciamiento será utilizado por Cambiemos –al igual que en la campaña- para seguir estirando la estrategia polarizadora que buenos resultados le ha traído al actual oficialismo en los últimos años. De igual manera puede agitar las aguas dentro del peronismo en fase de reconstrucción.
A su vez, las derrotas del PJ en 2013, 2015 y 2017, mientras estuvo liderado por el kirchnerismo y su figura, la corrieron de la centralidad en la toma de decisiones en materia electiva. Sin embargo, como el año pasado, podrían recurrir a ella como última opción. Aún no asoman candidatos opositores con valores similares en cuanto a conocimiento y posibilidad de voto. Al tanto de las virtudes y negatividades de una nueva candidatura suya, en más de una oportunidad señaló que estaba dispuesta a correrse en pos de la unidad del PJ.
No sería el mejor escenario para el macrismo. De imaginarse hasta hace no mucho tiempo triunfando en primera vuelta, hoy piensan más en un ballotage. Con Cristina, sería el ideal. Ganarían. Pero con otro peronista, las aspiraciones de reelección se tornarían más complejas. De allí la instancia, medianamente constante, del gobierno de mantener a flote a CFK u el kirchnerismo de cualquier modo posible.
¿SE ANIMARÁN A IR TODOS JUNTOS A UNA GRAN PASO OPOSITORA?
Es así que ya surgen algunos competidores por el liderazgo peronista y la sucesión de Macri en el ejecutivo nacional. Allí pueden vislumbrarse al santafesino Agustín Rossi y el gobernador de San Juan, Alberto Rodríguez Saá del ala K; el ¿massista? Felipe Solá; el propio Sergio Massa; y el dialoguista gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.
La mayoría de estos dirigentes comparten la idea de ampliar sus alianzas y generar consenso. Difieren, tal vez, en la modalidad de alcanzarla: PASO o lista única con todos adentro. Incluso, en algunos, aún hay un límite, aunque cada vez es más difuso: CFK.
Una figura determinante en pos de la unidad de las distintas esquirlas del PJ es Alberto Fernández. Una suerte de operador que tiene nexos con todos. Se lo ha visto recorriendo y en actos tanto con Rossi como con Solá. También se habría reunido con Massa. Además, hace unos meses, y luego de 10 años, volvió a reunirse con Cristina, con quien hicieron las paces.
En los últimos meses, sumado a un contexto negativo para Cambiemos (de allí que hasta los más dialoguistas se muestren más críticos), han sido más las coincidencias que los desencuentros que existieron durante 2016 y 2017 entre las diversas vertientes del peronismo. Incluso se suceden los actos privados y públicos entre dirigentes de esas facciones.
CONCLUSIONES
La realidad actual es que Cristina continúa siendo un factor determinante. Su decisión de ser candidata en 2019 –a pesar de que tiene mandato como senadora hasta fines de 2023- impactará en cuán agrupado irá o no el peronismo. También, qué candidatos dispondrá el macrismo, que tiene su propio debate entre un mandato más de Macri o, arriesgadamente, quitar a Vidal de continuar gobernando la Provincia e ir por la Nación o, de modo menos probable, compartir fórmula, como en 2011 en la capital porteña. Sea como sea, prevalecerá el factor CFK.
