El diputado nacional del Frente de Todos y titular de la CTA lanzó un dardo al ministro Moroni. Además dijo que Guzmán se jugó todas las fichas a resolver la Economía con el FMI, pero que los problemas continuaron. Manifestó que Batakis “viene de caminar el Peronismo y no la Academia”. Propuso el Salario Básico Universal, un aumento por decreto, y cuestionó a las organizaciones sociales que de manera clientelar firmaron la paz social con Macri. Expresó que hoy los despidos no son un problema como para renovar la doble indemnización.
El Diputado Nacional del Frente de Todos y titular de la CTA Hugo Yasky dialogó con LaNoticiaWeb y radio UrbanaBA y celebró la llegada de Silvina Batakis al Ministerio de Economía.
¿Cómo toma estos cambios de gabinete con la llegada de Batakis?
Son cambios que hacían falta. Lo tomo como algo positivo. Entiendo que la gestión de Guzmán estaba gastada. Había jugado todas las fichas a que el acuerdo con el FMI iniciaba una etapa donde las turbulencias económicas se iban a superar. Y eso no pasó. Eso que decía la derecha a través de sus medios hegemónicos, de que los mercados estaban intranquilos porque no sabían si había acuerdo, terminó siendo mentira. La especulación siguió, los aumentos de precio siguieron, la fuga de divisas también, entonces ahí se le acabó el libreto a Guzmán. Por eso entiendo que es bueno el cambio.
¿Van a impulsar el Salario Básico Universal? Tienen las manos para impulsarlo vía legislativa. ¿Cuál es la propuesta?
Vamos a discutir en la base del proyecto presentado por Itaí Hagman, del Frente Patria Grande, que lo presentó junto a los diputados Faggioli y Zaracho. Creo que discutir esto es un paso adelante muy importante. Una cosa es hablar de planes sociales y otra cosa es hablar de un derecho adquirido, un ingreso universal, cortando todo tipo de vínculo clientelista y esa política de premios y castigos que se aplicó en el macrismo. Los movimientos sociales y sindicatos que marchaban contra el ajuste no recibieron ni un centavo, y los que firmaban la paz social recibían recursos. Esto sería un avance extraordinario. Todos los que tenemos compromiso social o de izquierda debemos apoyar.
¿Usted dice que sacaría el manejo clientelar de los Movimientos Sociales?
No. Por eso puse como ejemplo el macrismo. Carolina Stanley aplicó una política muy rígida de premios y castigos. Recibían los planes quienes firmaban paz social. No recibían ni un centavo los que marchaban contra el ajuste del macrismo. A ese tipo de clientelismo me refiero. Siempre los recursos deben venir del estado.
¿Qué rol deben cumplir las organizaciones sociales?
Ser los que organizan y militan en los frentes de base. Ser organizaciones libres del pueblo, como cualquier otra que se constituya con conciencia política militante, y no que se estructuren a partir de si reciben algo o no. Esa es la lógica, construir militancia política. A partir de eso juegan un papel fundamental porque son esas organizaciones barriales las que están en el territorio. Muchas de ellas en la CTA. Vamos a hacer un encuentro en los próximos días para debatir este proyecto y algunas otras ideas importantes.
En sus primeras declaraciones la nueva ministra se refirió a situaciones muy similares a las que refería Guzmán, como la multicausalidad de la inflación, el equilibrio fiscal, seguir el programa que aprobó el FMI, la segmentación de tarifas para reducir subsidios. ¿Hay una diferencia técnica grande entre ellos dos, o la diferencia está en el apoyo político que tiene Batakis?
No solamente el respaldo político. Batakis es una ministra que tiene experiencia de gestión en la provincia de Buenos Aires. Estaba trabajando en un esquema con fuerte relación con los gobernadores en el Ministerio del Interior con Wado De Pedro. Tiene experiencia en la gestión pública en el conurbano bonaerense, en La Matanza. Es alguien que viene de caminar en el Peronismo y no de la academia. La limitación de Guzmán pasaba por ahí, en pensar variables económicas que se aprenden en las leyes de la academia pero que no sirven cuando tenes que discutir con los especuladores de la Argentina, los operadores financieros, los buitres locales o los formadores de precios. Todos esos conocimientos vuelan por el aire. Es donde hizo agua Guzmán.
Batakis dijo que nunca va a subordinar la Política a la Economía. Quizás ese fue un error de Guzmán. Pero gestionar la Economía en esta interna del Frente de Todos es muy complicado.
Yo entiendo la política como una construcción que se ordena básicamente en una cuestión: a quién tenes como enemigo. Si los enemigos son los movimientos populares, sindicatos, feminismo, los que reclaman derechos, entonces haces política como Mauricio Macri, para los ricos. Si como adversario tenes a la Sociedad Rural, a los especuladores financieros, monopolios de precios, a los que explotan a la gente, haces política con contenido popular. El Frente e Todos vino para eso. Creo que el cambio va a favorecer.
¿Puede haber más cambios en el gabinete?
No hay que descartar ningún cambio. Pero EL CAMBIO, con mayúsculas, ya se hizo.
¿Y cómo ve al ministro de Trabajo Claudio Moroni?
Demasiado afecto a las relaciones con los empresarios. Lo veo en una actitud de demasiadas buenas relaciones con la UIA. Me gustaría un Ministro de Trabajo más beligerante en estos momentos, del lado de los trabajadores. Pero creo que es un tema menor.
La semana pasada venció el decreto de la doble indemnización. ¿Se debería haber prorrogado?
No. Hoy el tema pasa por otro lado. Tenemos que recomponer los salarios. No hay una situación con despidos. Tenemos que discutir el salario. Si me pongo a discutir la indemnización cuando las dos terceras parte de los salarios no llegan a fin de mes, estaría equivocado.
Se habló estos días de un aumento por decreto para todos los sectores. ¿Es una buena medida?
Creo que sí, porque acorta los tiempos de la recomposición, ni la deja librada a la mayor o menor capacidad de presión de los gremios. Y levanta a los que están más abajo. La suma fija levanta el piso. Y eso logra que quienes están mal puedan mejorar su situación más rápido. Debe ser un aumento general como se dio en la época de Néstor Kirchner, con una suma fija.
