El diputado provincial del Frente de Todos analizó el debate en la legislatura bonaerense para aprobar el Presupuesto 2023 de la gestión de Axel Kicillof. Resaltó la idea de fomentar la autonomía de los municipios, el rol del Fondo de Infraestructura, y el debate por la Ley BAPRO.
El diputado provincial del Frente de Todos Walter Abarca dialogó con radio UrbanaBA y analizó el debate con la oposición para aprobar el Presupuesto de Axel Kicillof.
¿La deuda que tiene la Provincia con los municipios es parte de la negociación para el nuevo presupuesto?
El Presupuesto es la Ley Madre. Es la visión del desarrollo de la Provincia de Buenos Aires. Nosotros creemos que esa es parte de la discusión. El Presupuesto tiene una actualización de acuerdo a la inflación. No es un Presupuesto distinto al del año pasado. Va camino al superávit fiscal. Tiene un déficit estructural de 80 mil millones de pesos sobre un Presupuesto de casi 7 billones, con una toma de deuda insignificante comparándola con la primera que tuvo la gestión de Vidal, que sobre un Presupuesto de 360 mil millones de pesos el 30% era deuda. Esta vez es insignificante porque es casi la misma deuda que tenía Vidal hace casi 8 años. En la Provincia de Buenos Aires, en la postpandemia, tenemos que discutir un plan de desarrollo. La pandemia consolidó la globalización, con solo mirar algunos datos como el incremento del comercio online, y darnos cuenta que hay una sociedad distinta, donde los estados nacionales y provinciales desdibujan sus límites geográficos, y que debemos fortalecer los estados locales porque generan el lazo de arraigo para cumplir ese contrato social para vivir en comunidad. En la Provincia tenemos distritos con casi 10 mil habitantes por kilómetro cuadrado, y también tenemos en el interior profundo distritos con 1 o 2 habitantes por kilómetro cuadrado. En el conurbano o grandes conglomerados, cada habitante tiene apenas 1 metro cuadrado de territorio para desarrollar su vida armónicamente. El 60% de la población tiene el 2% del territorio. Pensar políticas para iguales, en una provincia tan distinta, diversa, se hace muy difícil. Estamos convencidos que el camino para un plan de desarrollo es la autonomía de los Municipios, en un camino de descentralización de recursos, fortalecimiento de los Municipios, con autonomía política que permita a cada comunidad pensar a futuro. Y que el proyecto de la Provincia sea la conjunción de 135 sueños colectivos.
Los intendentes están muy preocupados por los fondos para el año que viene.
Manifestamos la misma preocupación con los Municipios del interior de la Provincia, que con una inflación de casi el 100% esas asimetrías se hacen más contundentes. Esos municipios que no están industrializados, la tasa de seguridad e higiene atada a los ingresos brutos y la inflación es insignificante en los recursos municipales. En el conurbano eso se morigera y acompaña en los Presupuestos municipales. Los Municipios del interior no pueden acompañar el 94% de inflación en la masa salarial como sí lo hizo la Provincia de Buenos Aires. Para nosotros es preocupante que el 60% de los salarios menores a 90.000 pesos son de trabajadores municipales. Y respecto a los recursos de los Municipios, sería contradictorio si te digo que no estoy de acuerdo con los planteos de la oposición. En el 2016 encabecé un bloque de diputados donde proponíamos que el Fondo de Infraestructura Municipal estuviese atado a ingresos brutos para que goteara permanentemente y que diera un piso de inversión en cada comuna. Estoy convencido de eso. La economía local se mueve fortaleciendo a los estados y la inversión en obra pública.
¿Puede haber más fondos pero que se usen exclusivamente para salarios?
Hay varios temas. Uno tiene que ver con el fondeo de la Ley de Paritaria provincial, donde se establece un piso y luego se financia a todos los Municipios que no puedan acceder a ese monto. Pero en el camino de la descentralización de recursos en algún momento tendríamos que discutir la coparticipación de la provincia. Nosotros proponíamos llevar del 16 al 20%, aumentar 3 puntos para los Municipios, estatizar la VTV para que genere más recursos a los municipios. Entendemos que el camino es fortalecer los Municipios para construir la autonomía política. Respecto a la masa salarial, creo que el camino es el fondeo de la Ley de Paritarias, pero también creo en el Fondo de Infraestructura porque eso genera mayor dinamismo y mueve economías locales.
El FIM es un tema en discusión todavía…
Es una sábana corta. Lo que dice Cambiemos es que no se ejecutó lo del año pasado, que quieren actualizarlo por inflación. Hace 8 años discutimos lo mismo dependiendo de qué lado del mostrador estemos. Tiene que ser una política pública definitivamente. Hay que sancionarlo por Ley, darle un fondeo, que para mí debe ser un porcentaje de ingresos brutos, así los Municipios pueden planificar su plan de obra local. Quienes administraron bien esos fondos, como por ejemplo Tapalqué en el 2016 y 2017, y tuvo 100 trabajadores municipales que vivieron gracias a ese fondo. Son 100 familias en un distrito de 10 mil habitantes. Es importante y mueve la economía local, con inyección directa y genera un círculo virtuoso.
¿Ya hay algún día pensado para el tratamiento del Presupuesto?
No, es un proceso de negociación. Es fundamental lo que diga la oposición. No tenemos los votos en el oficialismo para sancionarlo. Requiere dos tercios de la legislatura para ser aprobado. Sin acuerdo con la oposición no se sanciona.
Otro tema. La reforma previsional para los empleados del Banco Provincia, la Ley BAPRO, también está en debate.
Hay una discusión política también. Quiero ser muy claro, si la oposición no acompaña es imposible sancionar la nueva Ley del BAPRO. Y la oposición claramente no está acompañando porque no quiere un quiebre interno en su coalición. Hay sectores del radicalismo que en privado están de acuerdo con reformarla, porque no estuvieron de acuerdo cuando se sancionó. El PRO y quienes responden a María Eugenia Vidal y Mauricio Macri no están de acuerdo. Son quienes proponían el camino de armonización de las cajas de jubilaciones y llevarlas al ANSES porque el camino final era la privatización. Y hoy se siguen oponiendo a modificar esta Ley para no resignar a una bandera de su gestión de gobierno. SI la coalición opositora no se quiebre con un sector que acompañe, es imposible modificarla porque no dan los números.
