La ausencia de Victoria Villarruel en el lanzamiento nacional de La Libertad Avanza desata rumores de tensiones con Javier Milei. La vicepresidenta, crítica del reciente acuerdo con el Reino Unido sobre las Islas Malvinas, también enfrenta desafíos internos por su salida del Partido Demócrata, lo que complica su participación plena en el espacio libertario. Mientras tanto, Milei busca mantener la cohesión del partido en un momento de caída en su imagen pública.
En un escenario que deja entrever tensiones internas, la vicepresidenta Victoria Villarruel decidió no asistir al evento de La Libertad Avanza (LLA) celebrado este sábado en el Parque Lezama, donde se oficializó el lanzamiento del partido a nivel nacional. Su ausencia fue confirmada en las horas previas al acto, lo que sorprendió a muchos dentro del espacio político liderado por el presidente Javier Milei, dado que se trataba de una ocasión significativa para el futuro de la coalición.
La vicepresidenta ya había generado revuelo días antes al expresar su postura en contra del acuerdo que el Gobierno argentino firmó con el Reino Unido para la reanudación de vuelos semanales a las Islas Malvinas. Villarruel, que se ha caracterizado por su postura firme respecto a la soberanía nacional, lanzó un fuerte comunicado donde expresó: «¿Nos toman por tontos?«, cuestionando la validez de un acuerdo que, según su perspectiva, representa una concesión a la potencia ocupante. La firma de este acuerdo, llevada a cabo en Nueva York por la canciller Diana Mondino y su par británico, David Lammy, fue presentada por el Gobierno como un «avance diplomático«. No obstante, Villarruel subrayó que esta medida era «contraria a los intereses de nuestra Nación» y una clara muestra de alineación con el Reino Unido, lo que provocó una grieta dentro del espacio libertario.
Sin embargo, la postura de Villarruel respecto a Malvinas no fue el único factor que motivó su decisión de no asistir al evento de La Libertad Avanza. Según fuentes cercanas a la vicepresidenta, también hay cuestiones internas que la vinculan al Partido Demócrata (PD), organización que presidió hasta julio de este año, cuando presentó su renuncia. A pesar de haber dejado la presidencia, Villarruel sigue siendo afiliada al partido, lo que complica su participación directa en actos de LLA. “Ella no quiere tener ningún roce que complique su retirada del Partido Demócrata, que fue una herramienta electoral importante para que Milei llegara a la presidencia”, comentaron desde su entorno. Este proceso de desvinculación ha sido delicado, y Villarruel está manejando con cautela sus próximos pasos.
El trasfondo de esta situación radica en que Villarruel desea tener mayor libertad política de cara al futuro. De acuerdo con personas cercanas a su círculo, su salida del Partido Demócrata le permitiría sumarse sin restricciones al nuevo armado de La Libertad Avanza, que busca consolidarse como un partido con estructura nacional. “Claramente esa salida es para que en el futuro ella tenga la libertad de participar del nuevo armado de LLA como partido”, explicó un asesor. Esta maniobra busca posicionarla como una figura clave dentro del espacio libertario, sin las ataduras que podría implicar su vinculación con otras organizaciones políticas.
A pesar de la notoria ausencia de Villarruel, el acto de Parque Lezama siguió su curso sin contratiempos. Tal como estaba previsto, los únicos oradores fueron el presidente Javier Milei y su hermana Karina, quien juega un papel crucial en la estructura interna del partido. El discurso de Milei, marcado por un tono encendido, estuvo dirigido a la militancia más fiel del movimiento libertario, en un esfuerzo por fortalecer su imagen, que ha sufrido un desgaste significativo en los últimos meses. En su intervención, Milei apeló a la «resistencia» de su espacio frente a lo que considera un sistema político obsoleto y corrupto, enfatizando la necesidad de mantenerse firmes en los principios que llevaron a su triunfo electoral.
Este acto, que debía ser una demostración de unidad y fortaleza del espacio libertario, terminó dejando al descubierto las fisuras internas y las diferencias estratégicas que atraviesan a La Libertad Avanza. Mientras Milei buscaba mostrarse como un líder sólido en medio de un panorama político complejo, la ausencia de Villarruel generó rumores sobre la estabilidad del binomio presidencial y su capacidad de trabajar de manera coordinada.
Además de la cuestión del acuerdo con Reino Unido, que fue uno de los puntos más criticados por Villarruel, su distancia también refleja una diferencia en cómo abordar los desafíos internacionales y las relaciones exteriores. Mientras el Gobierno celebra lo que considera un avance en las negociaciones sobre las Islas Malvinas, Villarruel ve en estas gestiones una traición a los intereses nacionales, reafirmando su línea dura sobre la soberanía argentina.
Con el futuro del espacio libertario en juego, las diferencias entre sus principales figuras abren interrogantes sobre la capacidad de La Libertad Avanza para consolidarse como una fuerza política unida de cara a los próximos desafíos electorales. La vicepresidenta, a pesar de no haber estado presente físicamente en el evento, sigue siendo una pieza fundamental en este tablero político, y su futuro rol dentro de LLA podría ser decisivo para el rumbo que tome la coalición en los próximos meses.
