Aunque evita las apariciones públicas, el martes almorzó con los intendentes PRO del conurbano. En los próximos días estará con dirigentes y militantes de diferentes distritos. Jorge Macri es el único que explicitó sus intenciones de ir por la gobernación en 2023. Vidal juega callada mientras todos miran de reojo los movimientos de Santilli en Provincia.
La ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal mantendrá encuentros con dirigentes de diferentes distritos, además de voluntarios y militantes de Juntos por el Cambio.
Reuniones que se suman a la que tuvo el martes al mediodía con el Grupo Dorrego, integrado por los intendentes macristas Jorge Macri (Vicente López), Nestor Grindetti (Lanús), Julio Garro (La Plata) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero), entre otros.
Aunque sigue evitando las apariciones públicas, Vidal tomó la decisión de intensificar los encuentros políticos. Busca contener el respaldo y el consenso que despertaba su figura dentro de Cambiemos hasta las elecciones del 2019.
Luego de las críticas de Mauricio Macri hacia los peronistas de Cambiemos, Vidal optó por un tono más conciliador y ese mensaje replica en los encuentros.
Estos movimientos se dan en simultáneo a las versiones de una mudanza política de Diego Santilli, desde la Capital (donde en 2023 no puede buscar ningún cargo ejecutivo) hacia la Provincia.
Entre los comensales del almuerzo del martes, Jorge Macri es el único que no esconde sus intenciones de ser Gobernador en 2023. El Grupo Dorrego busca que los intendentes logren imponer el candidato bonaerense dentro de tres años, pero también intentan posicionarse dentro de la alianza de Juntos por el Cambio, que en 2020 está en constante movimiento.
Mientras, los jefes comunales siguen de cerca la aproximación del larretista Santilli a territorio bonaerense, como así también el armado del avance peronista que proponen Emilio Monzó y Rogelio Frigerio.
