Será a mediados de septiembre. Se trata de un respaldo hacia los jefes comunales que han tenido un protagonismo central en las PASO. La pregunta es en este caso si Cambiemos, a pesar del resultado que los dejó mejor parados, ha introducido modificaciones en la campaña, o apostó a la máxima futbolística de “equipo que gana no se toca”.
María Eugenia Vidal relanzará la campaña el 15 de septiembre, en San Isidro. Estará rodeada de los intendentes de Cambiemos, entre los que se contará el anfitrión Gustavo Posse. Se trata de un respaldo hacia los jefes comunales que, a excepción de algunos como Nicolás Ducoté o Darío Kubar, han tenido un protagonismo central en las PASO del 13 de agosto.
PASO de las cuales no se conoce aún el resultado definitivo, aunque trascendió la versión de la victoria de Cristina Kirchner por una diferencia exigua: hablamos de 20 mil votos. Este hecho no sería factor de riesgo alguno en Cambiemos, ya que confían en que la gobernadora, principal activo del gobierno en la campaña contra la ex presidenta, motorizará al resto del elenco cambiemista.
Como se decía, el lanzamiento de la campaña de cara a octubre será el 15 de septiembre. Ello no impide que Vidal siga recorriendo los municipios, como lo hizo hoy en Quilmes y Tres de Febrero, y mañana en Vicente López, según se anunció. La apuesta es nuevamente a una campaña corta, de un mes aproximadamente, y enfatizada en la Primera y la Tercera Sección, lugares de mejor desempeño de CFK.
Esto se ajusta a la estrategia de la mesa chica de Cambiemos de hacer de octubre una segunda vuelta, estrategia que le confió a LaNoticiaWeb un intendente amarillo. Consideró además que las primarias, aunque reflejaron una paridad con Unidad Ciudadana, fueron una demostración de respaldo, teniendo en cuenta las potencialidades de cara a octubre. Apuestan a que una parte del voto massista migre hacia Cambiemos, de la misma manera en que un posible incremento en la participación en el comicio los beneficie.
Por otro lado, que Vidal se muestre rodeada de los intendentes es leído por ellos como una muestra de respaldo. Los de la Primera se encuentran en la antesala de un predominio regional. Tengamos en cuenta las victorias en distritos como Hurlingham, Ituzaingó o San Martín, distritos gobernados por el peronismo cuyas victorias de candidatos sin tierra fueron apuntalados por los alcaldes.
Entre PASO y elección general se puede rever o recalcular la estrategia electoral, en caso de ser necesario ajustar determinadas clavijas. La pregunta es en este caso si Cambiemos, a pesar del resultado que los dejó mejor parados, ha introducido modificaciones, o apostó a la máxima futbolística de “equipo que gana no se toca”. Las respuestas comenzará a darlas Vidal el 15 de septiembre en San Isidro.
