En 2018 hubo récord de paros docentes en Provincia de Buenos Aires. Como en 2019 hay elecciones y Cambiemos no puede dar muchas ventajas, María Eugenia Vidal desempolvó los millones de pesos y cerró a principio de año la paritaria docente con los gremios bonaerenses, cuyo principal referente es el kirchnerista Roberto Baradel.
Desde lo económico, Vidal no les dio ninguna excusa a los gremios docentes para realizar alguna protesta o medida de fuerza. Sin embargo parece que 2019 no será un año de paz en La Plata. La gobernadora apeló desde lo político a confrontar con Baradel y, así, con el kirchnerismo.
El gobierno lanzó una investigación que empezó con una auditoría interna de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE). Detectaron anomalías en más de 60 cargas de reemplazos de auxiliares en escuelas. Los auxiliares son los porteros, los cocineros, los ayudantes de cocina.
Esta maniobra fue posible gracias al rudimentario sistema que se manejaba en las escuelas del Conurbano bonaerense, donde los registros se llevaban adelante mediante la carga manual de datos en planillas que pasaban de mano en mano hasta llegar a las autoridades pertinentes.
«De esta forma, cualquiera podía cargar cualquier tipo de medida, tanto de docentes como de no docentes», asegura a Ricardo Stroia, CIO de Gestión Compartida. «Son más de 400.000 empleados, en un sistema que tenía más de 70 años y que caía sobre unas pocas manos».
Básicamente, el antiguo sistema obligaba a que un miembro del equipo directivo tuviera que completar manualmente planillas (el modelo de planillas lo usaban desde 1923), en la que se certificaban los servicios prestados por los docentes, entre ellos altas, ceses, licencias, suplencias. Luego eran enviadas a la Secretaría de Asuntos Docentes y a los Consejos Escolares para su validación y control. Por último las planillas eran enviadas a La Plata, donde un Contralor cargaba la información en el sistema de liquidación de sueldos.
Sin embargo, desde en septiembre de 2018 Gestión Compartida ganó la licitación del Ministerio de Cultura y Educación para implementar un sistema de digitalización en más de 14.000 escuelas del Gran Buenos Aires.
