La ex gobernadora María Eugenia Vidal permanece inactiva pero mueve sus fichas detrás de cámara. Se reconfigura el armado de la oposición y la pandemia por el Covid-19 define los lugares.
La situación de la provincia de Buenos Aires ya era complicada cuando Axel Kicillof asumió el pasado 10 de diciembre: deudas impagables, protestas carcelarias, subempleo, la economía estancada. Con el advenimiento del coronavirus y la pandemia el escenario de desbarajuste se transformó en un caos contenido. En parte por haberse tomado las medidas de prevención tales como el aislamiento social obligatorio de manera rápida, temprana y efectiva. Algo que fue posible también por el amplio consenso político y social frente a qué es lo que se debía hacer, por lo menos en un principio.
Desde su asunción, el actual gobernador mantuvo un discurso confrontativo para con le gestión anterior, pero del otro lado respondieron con la ley de hielo. Es decir, no respondieron. Y ahora, cuando el panorama es de incertidumbre total, menos. Ya a fines de febrero, María Eugenia Vidal se reunió con los legisladores y dirigentes más cercanos en San Nicolás y les pidió no confrontar con la gestión de Kicillof, bajar el nivel de tensión y acompañar el proceso de Gobierno.
Desde su asunción, el actual gobernador mantuvo un discurso confrontativo para con le gestión anterior, pero del otro lado respondieron con la ley de hielo.
Después de finalizar su mandato, desapareció de la esfera pública para limpiar su imagen tras la paliza electoral de octubre. Más allá de las críticas de algún sector, la apreciación de las gestiones frente a la pandemia, tanto de Nación como de Provincia, son positivas. Y, como es sabido, el mejor momento para reaparecer es cuando las papas quemen, y de momento recién está empezando a calentar el horno en el Frente de Todos (FdT).
EL DETRÁS DE CÁMARA
Esto no quiere decir que la ex gobernadora se haya mantenido al margen todo este tiempo. En la provincia toda la oposición tiene en claro que la líder sigue siendo Vidal, quien durante estos meses trabajó en la construcción de una oposición con otra cara. En esa sinergia, la mesa es bastante chica pero pragmática. Su principal socio político está de General Paz para adentro y se llama Horacio Rodríguez Larreta. Junto con el jefe de Gobierno porteño, representan el ala menos dura y confrontativa y la versión más dialoguista de Juntos por el Cambio (JxC). Según Infobae, hablan todos los días por teléfono.
Larreta es, sin dudas, su aliado más importante. Su posición de gestión y su buena relación con el presidente de la Nación, Alberto Fernández, frente a la coronacrisis lo catapultaron como la cara más visible de la oposición. La nueva camada de golden boys –y girls– ahora quiere hacerse cargo del vació de poder que dejó la caída en picada de Mauricio Macri. El ex presidente sigue en pie y opera tras bambalinas con su núcleo duro, conformado por el ex jefe de Gabinete, Marcos Peña, y con sus caballitos de batalla: Patricia Bullrich, titular del PRO, y Miguel Ángel Pichetto, ex candidato a vicepresidente.
Junto con el jefe de Gobierno porteño, representan el ala menos dura y confrontativa y la versión más dialoguista de Juntos por el Cambio.
Pero en el conurbano Mariu también mueve sus fichas. El intendente de Lanús, Néstor Grindetti, es quizás el jefe comunal más cercano. Otros, como Julio Garro (La Plata) o Jorge Macri (Vicente López) también se encolumnan detrás de ella. En el último caso, se conocen las inclaudicables intenciones del primo del ex presidente de sentarse en la silla de la Gobernación; pero en este momento su motivación se encuentra adormecida. Respeta el liderazgo bonaerense de Vidal.
Todas las semanas, la ex gobernadora habla con el presidente del bloque de JxC en Diputados, Maximiliano Abad, y con el del bloque opositor en el Senado, Roberto Costa. Aunque no son los únicos, también responden a ella los legisladores Alex Campbell, Juan Pablo Allan, Adrián Urreli, Andrés De Leo, Marcial Etchecoin, Carolina Píparo, Owen Fernández, Carolina Barros Schelloto, Sergio Siciliano, y la lista sigue.
EN AGENDA
Desde su círculo afirmaban que su intención es la de volver a hablar públicamente a mitad de año. Lo cierto es que la pandemia alarga los meses y otros opinan que, mientras el Covid-19 siga representando un peligro inminente, es difícil que vuelva a la cancha. Algunas horas de su día, Vidal las ocupa en la escritura de su libro autobiográfico que se espera sea publicado a fin de año. ¿Una jugada política similar a la de Cristina Fernández de Kirchner con Sinceramente?
