Lo afirmó el nuevo Secretario General de la CTA San Martín-Tres de Febrero, Pablo Abramovich, durante la ceremonia de asunción de las nuevas autoridades de la central gremial de la región. Habló de todo: Desde cómo quedará la CTA en 2011 hasta qué opina de la gestión Ivoskus.
Luego de las denuncias de fraude y el cruce de acusaciones en las elecciones de la CTA, el triunfador de la regional San Martín-Tres de Febrero, Pablo Abramovich, asumió como nuevo Secretario General. De todas formas, en algunos lugares del interior del país se volverá a votar el 9 de diciembre para las autoridades nacionales.
Finalmente asume como Secretario General de la CTA San Martín-Tres de Febrero luego de varias semanas de idas y vueltas.
Nosotros estábamos bastante tranquilos con lo que iba a pasar, pero teníamos que esperar la formalidad de la sanción del Tribunal Arbitral, que es lo que habíamos acordado las dos listas mayoritarias de la CTA para resolver cualquier diferendo. En el caso de nuestra región de San Martín y Tres de Febrero se resolvió no hacer lugar a ninguna de las impugnaciones que se plantearon. A partir de esa decisión decidimos poner una fecha, y hoy estamos festejando con todas las agrupaciones que participaron y nos acompañan. La intención es inaugurar un nuevo proceso en la Central, con línea que veníamos planteando, manteniendo la autonomía, asumiendo protagonismo en cada conflicto del distrito. Y además contribuir a la gestación de un proyecto nacional que pueda llevar adelante una transformación en serio.
¿Qué reflexiones tiene para estos idas y vueltas luego de las elecciones?
Desde lo local está resuelto, no tenemos inconvenientes. Pero estamos muy preocupados por la situación nacional. Para nosotros la CTA es una herramienta estratégica de los trabajadores. Esta situación de disputas nos preocupa mucho porque es nuestra herramienta la que se están dañando en todo este proceso. Hay una convocatoria hecha por la Mesa Nacional de la CTA a elecciones complementarias en los distritos donde hay dudas, para el 9 de diciembre. La preocupación nuestra es que el sector de Yasky decidió no reconocer esa convocatoria, que por supuesto se van a llevar adelante, van a votar miles de trabajadores de todo el país para dar un cierre definitivo al proceso electoral.
¿En el 2011 puede haber una CTA dividida?
Sinceramente esperamos que no. Ojalá podamos llegar a algún nivel de racionalidad en esto. Más allá de quien conduzca la CTA, todos los dirigentes de cualquier nivel pasamos de largo y lo que permanece es la herramienta de los trabajadores. Esperamos que el sentido común prevalezca, y que los compañeros acepten los resultados que manifestaron más de 250 mil trabajadores en las urnas el 23 de septiembre, y en las complementarias del 9 de diciembre.
¿Mantuvo algún diálogo con el Secretario General saliente Eduardo Alonso?
No, la verdad que no tuvimos oportunidad. Los procesos electorales también tienen estos condimentos, provocan pasiones y tensiones. Sinceramente esperamos que pasados estos momentos de debates fuertes podamos seguir construyendo una central más fuerte.
Ustedes desde el sector Germán Abdala están de acuerdo en que se incorporen otros sectores…
No solo estamos de acuerdo, sino que fue una propuesta de las 5 listas, como pasa en cualquier sindicato donde el sector que pierde sigue participando o acompañando. Y se respeta la voluntad mayoritaria sobre cuáles son los dirigentes o compañeros que van a conducir.
¿Cuál va a ser su función desde la CTA regional, alineado a Micheli y De Gennaro?
Es un órgano colegiado, somos 27 compañeros, más los revisores de cuentas y congresales. Nosotros consideramos que hay un punto de inflexión en el sentido de que la CTA era integrada por 5 o 6 organizaciones, puntualmente gremios estatales de la central; y hoy hay una incorporación muy grande de otros sindicatos, muchos privados y organizaciones territoriales. Nuestro compromiso es seguir profundizando la participación en los conflictos sindicales y sociales de San Martín y Tres de Febrero, construir unidad popular más allá de los sectores sindicales sino no se puede construir una transformación en serio para una Argentina más justa y soberana.
Obtuvieron 1.400 votos, ¿van a participar en algún espacio político en las elecciones del 2011?
La decisión de trabajar políticamente es individual y de cada uno. Como central tenemos un principio de autonomía que respetamos y defendemos todos los días. No tenemos una preferencia política. Pero nuestro estatuto avala que los compañeros tengan libertad. Además creemos que la participación política es fundamental para cambiar las lógicas de la prebenda, el aparato, el clientelismo. Tenemos compañeros en distintos proyectos políticos, pero coincidimos en lo que queremos para la central. Incluso creemos que los máximos referentes nacionales de la central no deben tener una participación directa en los distintos espacios políticos donde simpatizan.
De Gennaro por lo bajo dice que le encantaría ser vicepresidente de “Pino” Solanas en una fórmula para el año que viene.
De Gennaro fue hasta el 2006 Secretario General de la CTA, prácticamente desde su fundación. En la última Comisión Ejecutiva que termina en el 2010 tuvo un cargo en la Mesa Nacional. Ahora no tiene ningún cargo en esta nueva conducción, con lo cual tiene la posibilidad, con su prestigio, de identificarse con una propuesta electoral. Muchos acompañarán eso activamente y otros no, porque la central defiende intereses de los trabajadores.
¿Qué opinión tiene de la gestión Ivoskus?
Tenemos distintos focos de conflictos en San Martín que para nosotros son una fotografía de lo que pasa en Argentina. A nivel nacional el problema principal es la distribución del ingreso. A nivel nacional hay 13 millones de pobres, casi un tercio de todo el país. San Martín es un reflejo de esos niveles de desigualdad. Hay un desarrollo industrial fuerte, con sectores de la población con alto nivel adquisitivo y otros totalmente abandonados a su suerte. En ese sentido somos bastante críticos. Mi opinión personal es crítica de las políticas sociales y de integración en el distrito. Como central vamos a sentarnos en todos los ámbitos que genere el gobierno municipal, y hacer los reclamos necesarios para que las políticas públicas tengan la entidad y profundidad que pensamos que deben tener. En el distrito hay un fuerte desarrollo productivo, pero con alta precarización laboral, trabajo en negro o no registrado. Tenemos la obligación de dar una respuesta.

