Con esta maniobra, el nuevo bloque se convierte en el más representativo de la UCR en la Cámara Baja, de cara a las elecciones internas del partido.
En un giro dentro de la interna del radicalismo bonaerense, Martín Lousteau y Facundo Manes consolidaron su alianza al unificar a sus diputados en la Legislatura provincial, desafiando la conducción del partido en manos de Maximiliano Abad. Este movimiento refuerza la posición de la dupla Lousteau-Manes de cara a la disputa por el control del Comité Radical de la provincia de Buenos Aires.

El anuncio realizado anoche establece que los diputados de Evolución, liderados por Lousteau, se suman al bloque encabezado por Manes. Con esta unificación, la nueva bancada se convierte en la mayor representación radical en la Cámara Baja bonaerense, sumando un total de ocho diputados.
Los legisladores que ahora conforman el bloque unificado son Claudio Frangul, Matías Civale, Viviana Dirolli, Natalia Dziakowski, Nazarena Mesías, Julio Pasqualin, Pablo Domenichini y Belén Malaisi. La jugada estratégica también está impulsada por los diputados Pablo Juliano, del lado de Manes, y Danya Tavela, alineada con Lousteau.
Disputa por la conducción provincial
Este nuevo frente surge como un desafío directo a Maximiliano Abad, actual líder del radicalismo bonaerense, a quien se le critica su falta de protagonismo y cercanía con el oficialismo, especialmente en contraste con la actuación de Rodrigo de Loredo en el Congreso Nacional. La alianza Lousteau-Manes busca revitalizar al partido, alejándolo del rol de «furgón de cola» del PRO o de La Libertad Avanza.
La interna radical se intensifica con miras a las elecciones del próximo 6 de octubre, cuando se definirán las nuevas autoridades del Comité Provincial. Todo indica que el escenario estará marcado por una confrontación directa entre la lista de Abad y la del tándem Lousteau-Manes, quienes apuestan a una UCR moderna y con identidad propia.
Un radicalismo moderno y centrado
Desde el sector de Lousteau y Manes, el objetivo es claro: reconstruir el radicalismo sobre sus valores históricos, como la defensa de la universidad pública y un desarrollo económico basado en la economía del conocimiento. Se proponen como una alternativa de centro que no profundice la grieta y que se presente como una fuerza capaz de solucionar las desigualdades del país.
La unificación de los bloques en la Legislatura bonaerense marca un punto de inflexión en la interna radical, que se encamina a una elección partidaria crucial. Mientras Abad intenta mantener la unidad, Lousteau y Manes avanzan con una propuesta renovadora que desafía el status quo del radicalismo provincial.
