El intendente apostó a apellidos históricos para encarar las legislativas. Sin embargo, habría una dinámica de renovación en los próximos 4 años que llevaría a algunos dirigentes al Ejecutivo. Esto abre la posibilidad de que los que aparecen por detrás en la lista puedan acceder al Concejo Deliberante. Daniel Ivoskus 2011 y la concejalía de Rogelio Puebla.
Con el poder en las manos, el ivoskismo fue el primer sector político en confirmar su lista completa de cara a las legislativas del 28 de junio. La alternativa la encabezan cuatro históricos alfiles del intendente: su hijo Daniel, Cinthia Nikolov, Olga Centurión y Rogelio Puebla.
El Jefe Comunal se quiere garantizar el arrastre de voto que generan estos referentes en los sectores más identificados con el oficialismo local. Pero pasados algunos meses de las elecciones, la lista podría tener algunos movimientos que permitirían que quienes vienen detrás puedan llegar al Concejo Deliberante.
Se especula con que Nikolov y Centurión puedan pasar al Ejecutivo en un futuro cercano. Además, con Daniel Ivoskus siempre está abierta la posibilidad de ser el heredero del cargo de su padre al frente de la comuna en el 2011. El caso de Rogelio Pueblo es diferente. El médico no mostraba mucha voluntad de renovar su mandato como concejal, pero habría aceptado con la condición de acompañar durante los próximos dos años para luego alejarse con el cambio de gestión.
En este sentido, los que aparecen por detrás en la lista habrían aceptado ocupar escalones alejados de las posibilidades de reparto de bancas al escuchar este argumento de boca de los propios armadores.
Es así que el empresario de la Cámara Económica Roberto Arévalo, la histórica Emma Rosanó, el vecinalista de la José Hernández José Aluzzo, o la cristinista Magdalena Gagey del Movimiento Evita, deberán armarse de paciencia y esperar que se generen lugares con la dinámica que pueda tener la renovación que decida Ivoskus a partir del año próximo. Claro que con tanta colectora suelta en la oposición, los tiempos pueden acelerarse y, de hacer una buena elección, algunos pueden sentarse en la bancas desde el mismísimo 10 de diciembre.
Algo parecido habría ocurrido con los concejales Silvia Ruíz y Roberto Gallino Fernández, kirchneristas, que soportan estoicos no integrar la lista del oficialismo local con la promesa de recibir cargos en el Ejecutivo local.

