La comitiva se trasladó en una aeronave bajo control de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, en un contexto marcado por la ausencia total de explicaciones oficiales. El vuelo despegó desde Maryland pocas horas después de que la administración de Milei avanzara con la intervención del puerto de Ushuaia
La llegada de una aeronave oficial de Estados Unidos a Ushuaia reavivó las tensiones políticas en Tierra del Fuego, apenas días después de que el Gobierno nacional avanzara con la intervención del puerto local, una medida que desde el ámbito provincial fue leída como un “gesto” del presidente Javier Milei hacia Donald Trump y, en particular, hacia el Comando Sur.
Este domingo aterrizó en el aeropuerto fueguino un avión del Departamento de Defensa estadounidense, que había partido desde Aeroparque. De acuerdo a lo informado por la embajada de Estados Unidos, la aeronave trasladó a una delegación bipartidista de congresistas que integran la Comisión de Energía y Comercio. Aunque no se dieron detalles sobre el cronograma, sí se precisó que la visita contempla encuentros con “funcionarios gubernamentales y actores clave” para abordar distintas agendas, entre ellas “el procesamiento de minerales críticos”.
«La visita incluye reuniones con funcionarios gubernamentales y actores clave para abordar la degradación de entornos naturales, la tramitación de permisos para la gestión de minas y residuos, el procesamiento de minerales críticos, la investigación en salud pública y la seguridad médica», señalaron desde el área de prensa de la embajada de Estados Unidos en Argentina.
El arribo del avión generó suspicacias en el arco político local, especialmente por la cercanía temporal con la decisión del gobierno de Javier Milei de intervenir el Puerto de Ushuaia, una resolución que la oposición vinculó de inmediato con un posible guiño a Washington. Hasta el momento, el Gobierno Nacional no emitió comentarios oficiales sobre la presencia de la comitiva ni sobre su estadía en Tierra del Fuego.
Según los registros de la plataforma Flightradar24, la aeronave despegó el jueves pasado desde la Base Conjunta Andrews, en Maryland, una de las instalaciones militares más importantes de Estados Unidos y sede habitual del Air Force One. El primer destino fue San Juan, donde aterrizó el viernes a las 18.06 y permaneció poco más de dos horas. Luego retomó vuelo hacia Buenos Aires, con arribo a Aeroparque a las 23.36.
El domingo a las 11.22, el Boeing C-4 Clipper tocó pista en Ushuaia. Fuentes locales confirmaron que se trata de un avión con configuración militar derivada del Boeing 737 y que actualmente se encuentra ubicado en la plataforma auxiliar del aeropuerto fueguino.
No es la primera vez que una aeronave de estas características llega a la capital provincial. En ocasiones anteriores fue utilizada para el traslado del entonces jefe del Comando Sur, el almirante Alvin Hosley, y también de su antecesora, Laura Richardson. En ambos casos, las visitas estuvieron ligadas al seguimiento de las obras de la base naval integrada que se construye en Ushuaia, un proyecto que generó preocupación en sectores del gobierno provincial y de la oposición.
Esos movimientos encendieron alertas en el gobernador Gustavo Melella y en los senadores Cristina López, de Unión por la Patria, y Pablo Blanco, de la UCR, quienes advirtieron sobre eventuales concesiones a Estados Unidos y pusieron la lupa sobre el desarrollo de la base naval integrada.
El 4 de abril de 2024, Javier Milei viajó a Ushuaia para brindar un discurso en cadena nacional. Ese mismo día recorrió unos 6.000 kilómetros entre ida y vuelta para acompañar durante dos horas a Laura Richardson en su visita a la base naval, luego de que el gobernador Melella decidiera no recibirla. Junto a la funcionaria estadounidense, el Presidente reconoció el trabajo conjunto en el proyecto.
“Se trata de un gran centro logístico que constituirá el puerto de desarrollo más cercano a la Antártida y convertirá a nuestros países en la puerta de entrada al continente blanco”, afirmó Milei en aquella ocasión. Durante la recorrida, en la base naval flameaban en simultáneo las banderas de la Argentina y de los Estados Unidos.
