La UCR pide garantías al PRO luego de la crisis por la votación de la Caja del Bapro.
Kicillof pondrá a Thea en el Tribunal de Cuentas.
El escenario está montado para que el martes se reúnan las dos cámaras de la Legislatura bonaerense con un menú que incluye designaciones de funcionarios para cargos vacantes en el Tribunal de Cuentas, el Banco Provincia y la Defensoría del Pueblo.
El interrogante, que no es pequeño, tiene que ver con que si para entonces la oposición habrá podido sintetizar una postura común en medio de los recelos que existen entre el radicalismo y el PRO.
La idea del Frente de Todos compartida por sectores de Juntos, es avanzar con estos
nombramientos que vienen dando vueltas desde hace meses y que por distintas circunstancias nunca se terminaron aprobando.
Sin embargo, la crisis desatada hace dos semanas cuando la Legislatura se encaminaba a votar una reforma a la Caja Jubilatoria del Bapro y una
intervención de Mauricio Macri terminó frenándola, aún hace ruido en los pasillos legislativos.
En medio de esa disputa sin saldar, sorprendió que hubiera una convocatoria de ambas cámaras. Los nombramientos eran parte del acuerdo que habían sellado funcionarios del Ejecutivo y el negociador del PRO, Néstor Grindetti. También, el radical Maximiliano Abad. Pero tras la frustrada reforma al sistema previsional del Banco Provincia, ese pacto parecía haber quedado sin efecto, más aún cuando Grindetti, enojado, pegó el portazo y dejó al PRO sin interlocutor con el gobierno de
Axel Kicillof.
Sin embargo, en las últimas horas comenzaron a circular versiones en el sentido de que algunos dirigentes del PRO retomaron los contactos. Hay quienes dicen que uno de ellos fue Jorge Macri, presidente de su partido en la Provincia, pero últimamente corrido de las negociaciones con el peronismo a partir de que asumió como
funcionario porteño.
Otros sostienen que el posible destrabe político para votar los cargos en danza habría sido la última contribución de Grindetti que, cabe acotar, hace algunos días se reunió con el ex presidente Macri, quien fue en definitiva el que lo desautorizó.
En medio de esas idas y vueltas, ayer legisladores del radicalismo pedían a sus socioscertezas. Puntualmente, que no salieran con alguna postura de último momento que hiciera naufragar el nuevo-viejo entendimiento con el Frente de Todos. Con cierta dosis de dureza, los radicales reclamaban un posicionamiento público del PRO. “No queremos que después salgan a decir que somos acuerdistas con Kicillof como cuando se votó el proyecto de las reelecciones de los intendentes”, advertían.
