Tras el desembarco de Massa, y con el silencio de Cristina, el Frente de Todos comenzó a navegar por un clima de esperanza para las próximas elecciones, algo que Alberto Fernández intenta capitalizar.
Por Eduardo Vitali
El silencio de Cristina, el relato de Alberto y la capacidad política de Massa. Con esos componentes, el Frente de Todos consiguió una atmosfera impensada hace seis meses: orden e ilusión.
El presidente de la Nación intenta capitalizar la armonía política y económica que generó la llegada del tigrense. El propio ex ministro de Economía, Martín Guzmán, lo admitió hace unos días en una entrevista concedida a Siglo XXI: «Ha mostrada capacidad política para llevar a cabo lo que dice», dijo Guzmán en alusión a su sucesor.
Y ese es el punto, el rumbo económico de Massa y Guzmán no son significativamente diferentes: ajuste fiscal con la receta del Fondo como hoja de ruta. La diferencia está, justamente, en la capacidad política del actual super ministro para seducir al mercado y contener la tropa propia.
El silencio de Cristina, el relato de Alberto y la capacidad política de Massa. Con esos componentes, el Frente de Todos consiguió una atmosfera impensada hace seis meses: orden e ilusión.
En un frente de derrotismo generalizado, el oficialismo comenzó a respirar brisas de esperanzas. Con Cristina como protagonista testimonial, Alberto arma un relato con su firma en el cuarto año de mandato, revindicando su gestión y pegándole una y otra vez a Mauricio Macri.
En contra mano de lo que dice la oposición y medios hegemónicos, y tal como lo gritan funcionarios del Gobierno, Argentina fue el segundo país con mayor crecimiento a escalada mundial post pandemia despúes de China.
https://twitter.com/tonyaracre/status/1612846418204524544?s=20&t=FV_pmhHgHPV44fnMwL7hyA
Un dato curioso que alimenta esta realidad que de repente es auspiciosa: sin pandemia ni guerra, con liderazgos solidos, el acompañamientos de los medios y el establishment económico, durante el Gobierno de Cambiemos el PBI cayó un 4%. Durante la gestión de los fernandez, con pandemia, guerra y un presidente debilitado por las feroces internas, el PBI crecerá 7,5% si se tiene en cuenta la última proyección del Banco Mundial para el 2023.
https://twitter.com/VitaliEdu/status/1612877953859481601?s=20&t=FV_pmhHgHPV44fnMwL7hyA
A esto se le suma las internas a cielo abierto de Juntos por el Cambio para armado electoral. Más brisas en un mar de esperanza que de a poco comienza a crecer en los satélites del fretetodismo.
No obstante, será clave que Massa logre sostener la inflación a la baja, el crecimiento económico, la tibia recuperación del poder adquisitivo y frenar una escalada del dólar paralelo que asoma como posible dolor de cabeza.
Por ahora, el dueño de la botonera y el líder del ordenamiento mantiene su perfil bajo y esquiva las balas de una posible candidatura. Alberto camina por un inevitable camino en busca de la reelección. Cristina opta por un el silencio que a veces aturde pero no molesta. Todo en orden. Volvió un esperanza que parecía sepultada. Y no es poca cosa.
