En el Frente de Todos saben que si ganan las elecciones legislativas podrán tener mayoría en el Concejo Deliberante y elegir al nuevo presidente del cuerpo. El proceso de unidad es la llave en una escala obligada al sueño de recuperar la administración del distrito.
En 40 días se anotarán los candidatos para las elecciones legislativas de noviembre, previa escala en las PASO de septiembre. La danza de nombres se dará hasta el último minuto en todos los distritos. En el peronismo de Tres de Febrero se buscará un camino de consenso que reúna a diversos sectores que han estado en diáspora en los comicios de 2019.
Parece haber coincidencia entre los distintos actores en construir una lista de unidad. El excandidato a intendente Juan Debandi no esquiva el compromiso de volver a encabezar. Además, el vicepresidente de Corredores Viales Eduardo Márquez ya expresó en radio UrbanaBA que no dudaría en poner su nombre al tope de una nómina que represente a todos y que ayude al peronismo de Tres de Febrero a recuperar la senda del triunfo.
También hay más espacios, representados por el camionero Octavio Argüello o el metalúrgico Gustavo Torres, a los que se buscará para que se sumen. El Peronismo sabe que puede ganar las elecciones de medio término en el distrito, y que ese resultado se traduce sin miramientos a la conducción del Concejo Deliberante.
La bancada del Frente de Todos tiene 10 concejales, y 4 deberán dejar su lugar en diciembre. El hombre de mayor trayectoria es el actual presidente de bloque, el concejal Máximo Rodríguez, quien además no puede renovar según la ley de reelecciones. También terminan mandato Julia Chávez, Hugo Sebastián Curto y Ana Luz Balor.
“Si ganamos las elecciones, controlamos el Concejo”, se repite en la militancia peronista. Un triunfo, dependiendo de los porcentajes de las otras listas o si aparece un tercer candidato perforando el piso, aportaría al Peronismo 6 o 7 nuevos concejales, lo que permitiría tener mayoría en el deliberativo. El escenario en 2019 fue de paridad, oficialismo y oposición aportaron 6 por igual a pesar del cerrado triunfo del intendente Valenzuela.
Por eso, estos 40 días de diálogos serán claves para limar todas las asperezas y convocar a la mayor cantidad de sectores, para que ningún voto fugue a otros espacios. El cálculo se lanza desde la idea de que no habrá lugar para terceras vías en el ámbito distrito. Ese espacio lo está construyendo el camañista Martín Jofré. El piso para que puedan entrar ediles al Concejo es de 8,3%.

