Tras 99 días de huelga y medidas de fuerza, los trabajadores de Linde Praxair en Pacheco lograron la reincorporación de cinco de los diez despedidos en diciembre. A pesar de no revertir la totalidad de los cesanteos, consideran el acuerdo como un triunfo sindical en un contexto de ajuste y conflictividad laboral.
Tras más de tres meses de conflicto, las y los trabajadores de la planta de Linde Praxair en Pacheco lograron la reincorporación de cinco de los diez empleados despedidos en diciembre de 2024.
El acuerdo se alcanzó en el día de ayer, luego de 99 días de huelga y diversas medidas de fuerza que pusieron en jaque a la empresa. A pesar de no haber conseguido la reincorporación de la totalidad de los trabajadores cesanteados, la comisión interna y los empleados de la planta consideran que la lucha fue un triunfo sindical.
Un paro inédito y la resistencia obrera
Desde el inicio del conflicto, los trabajadores apostaron por la unidad y la acción directa. En diciembre y febrero lograron paralizar los cinco establecimientos de Linde Praxair en el conurbano bonaerense, afectando la producción de grandes industrias dependientes del suministro de gases industriales.
“La lucha demostró la fortaleza de nuestra organización. Durante 20 años sostuvimos que nuestros pilares son la asamblea, la unidad y la solidaridad, y este conflicto reafirmó ese camino”, señalaron desde la comisión interna.
El paro no solo contó con el respaldo de los trabajadores de Pacheco, sino que sumó el apoyo de empleados de otras plantas, organizaciones sindicales, políticas y sociales. Se realizaron acampes, volanteadas, pintadas, ollas populares y una masiva movilización en la intersección de Panamericana y la Ruta 197 el pasado 10 de febrero.
Presión sindical y contexto político adverso
A lo largo del conflicto, los trabajadores también denunciaron la actitud del Sindicato de Químicos y Petroquímicos de CABA y Zonas Adyacentes, al que acusaron de no respaldar la lucha y de haber firmado un preacuerdo con la empresa sin consultar a la base.
Según los denunciantes, la conducción gremial intentó sembrar dudas entre los empleados, minimizando el reclamo y desalentando la participación en las medidas de fuerza. “Mientras nosotros enfrentábamos a la empresa, el sindicato actuaba para debilitar la lucha”, afirmaron.
El acuerdo en Linde Praxair se logró en un contexto político complejo, marcado por despidos y cierre de fábricas. Con un gobierno nacional que ha impulsado un ajuste económico, los trabajadores resaltan la importancia de haber conseguido la reincorporación de parte de los despedidos.
Un balance con sabor agridulce, pero con convicción
Si bien la reincorporación de cinco trabajadores representa un avance, la comisión interna lamenta no haber podido revertir la totalidad de los despidos. Sin embargo, aseguran que este conflicto refuerza el camino de la organización y la lucha como herramientas fundamentales para la defensa de los derechos laborales.
“Los derechos se defienden luchando”, concluyeron los trabajadores, reafirmando su compromiso con la acción sindical frente a las adversidades.

