Tras perder con River en el Monumental, Sebastián Villa se presentó en el Juzgado de Lomas de Zamora para declarar, allí el colombiano afirmo. «Soy inocente»
Sebastian Villa se presentó esta mañana en los Tribunales de Lomas de Zamora, donde se reanudó el juicio que lo tiene como protagonista luego de una denuncia de su ex pareja Daniela Cortes por «lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género y amenazas coactivas», segun está caratulada la causa. Alli presentó su declaración que fue la misma a la que dio cuando inició el proceso judicial.
El delantero de 26 años declaró ante la jueza Claudia Dávalos, a cargo del Juzgado Correccional 2 de Lomas de Zamora, donde Villa volvió a decir que su ex pareja «era muy celosa» y «manipuladora». Además sostuvo: «Me arañaba; yo usaba manga larga por vergüenza para que mis compañeros no vieran que me golpeaban en casa».
Cabe destacar que pese a estar en el proceso judicial, desde Boca no recibió sanción alguna tras recibir la denuncia y que en caso de que la justicia lo declare culpable, dirigentes del club aseguraron que tomaran medidas, mientras tanto el extremo es una pieza fundamental en el equipo dirigido por Jorge Almirón.
Segun declaró el delantero colombiano, acusó a su e pareja de robarle plata: «Ella siempre quería tener el control de todo. Una noche se fue para Colombia porque se enojó porque no le firmé que fuera la dueña de un departamento», expresó. Ademas dijo: «Daniela me robó un dinero. Salí del entrenamiento, fui a pagar una deuda de un Audi y no tenía el dinero. Ahí terminamos»
«Fue muy duro, me gritan cosas en la cancha, es muy difícil para mí. Yo confío en Dios, yo llevaba a Daniela a la iglesia, hablo con Dios, todo los días le pido a Dios. Yo soy una persona inocente. Nunca le haría daño a ninguna persona», relató Villa.
Antes que el jugador de Boca declaró una perito psicóloga propuesta por la defensa, quien aseguró que «no se observó» en Cortés signos de que hubiera sufrido violencia de género. Esta declaró que cortes presenta una «personalidad neurótica con rasgos histriónicos, infantiles y narcisistas que la lleva a establecer vínculos superficiales y pocos duraderos por no entender las necesidades del otro, que puede llegar a manipularlos».
