Tras el veto presidencial la discusión se traslada al Congreso. Ahora, la atención se centra en la Cámara de Diputados, donde la oposición busca reunir los votos necesarios para revertir la decisión.
A solo una semana de que el Senado aprobara la nueva modalidad jubilatoria, el presidente Javier Milei vetó por completo el proyecto. Con esta medida, eliminó el aumento del 8,1%, el ajuste de los haberes según la inflación y la suba adicional del 50% del índice de variación salarial que se preveía para marzo de cada año.
La decisión se formalizó esta madrugada con su publicación en el Boletín Oficial. Cabe recordar que en agosto, los jubilados con la mínima recibieron apenas 225.454 pesos, junto a un bono de 70 mil, el cual no se confirmó para septiembre. Hace una semana, el Senado había logrado más de dos tercios de los votos para sancionar la movilidad jubilatoria, respetando el texto aprobado por la Cámara de Diputados en junio, a pesar de los intentos de los senadores de LLA para retrasar la aprobación. El ahora expulsado senador libertario, Francisco Paoltroni, expresó su disconformidad: «¿Cómo no hay plata para los jubilados y sí para el servicio de Inteligencia?».
Entre sus argumentos para rechazar la ley sancionada 10 días atrás por el Senado, el Ejecutivo afirma que en caso de ser aplicada, la norma “implicaría para el Estado Nacional un gasto adicional al previsto de aproximadamente $6.160.000.000.000 para el año 2024″ y de $15.430.000.000.000 para el año 2025.”
Asimismo, el texto afirma que “de dar cumplimiento a la medida sancionada por el Congreso de la Nación dificultaría gravemente la sostenibilidad de las finanzas públicas de la República Argentina , ya que significaría la necesidad de obtener una fuente de financiamiento extraordinaria, imprevista, a efectos de afrontar su costo, sea a través
Cómo están los números para insistir con la movilidad jubilatoria
El panorama para insistir con la movilidad jubilatoria está lejos de ser claro. La oposición requiere 172 votos en Diputados y 48 en el Senado para anular el veto presidencial. En contraste, el oficialismo necesita 86 votos en Diputados o 25 en el Senado para mantener el veto vigente y cerrar el debate hasta el próximo año.
En la Cámara Baja, el bloque compuesto por La Libertad Avanza, el PRO, el MID y sus aliados suman 77 legisladores, quedando a solo 9 votos de asegurar el tercio necesario para sostener el DNU. Con 24 votos en juego entre ausentes y abstenciones, LLA solo necesita sumar 9 más, lo que convierte en posible alcanzar el objetivo. Cabe destacar que los dos tercios se calculan sobre los legisladores presentes en la votación, lo que reduce la cantidad de votos necesarios si hay ausencias.
En este contexto, el rol de los gobernadores se vuelve crucial. Los diputados que responden a ellos no necesitan votar a favor del oficialismo, con ausentarse basta para facilitar la posición del Gobierno. A fin de asegurar apoyo, el presidente Milei, aunque distanciado de las negociaciones parlamentarias, ha trabajado para mostrarse alineado con sus bloques aliados. Sin embargo, cualquier cambio de postura del PRO podría inclinar la balanza en favor de la oposición.
