Hasta el triunfo en el balotaje, iba a estar a cargo de Seguridad y Defensa. Los movimientos de la vice que generaron un distanciamiento que se profundiza y la dejan reducida a su rol formal en el Senado. Patricia Bullrich pasará a manejar a través de su excompañero de fórmula la totalidad de las fuerzas del Estado en una etapa de creciente conflictividad social.
Victoria Villarruel había realizado una llamativa jugada para separarse de Javier Milei cuando todavía no había sido elegido como presidente de la Nación en la que incluía mostrarse sola, con logo y partido propio, repartiendo folletos a los ciudadanos. Este movimiento y, después de que llegara a conocimiento del líder libertario que su vice había mantenido reuniones reservadas en las que presentó planes y eventuales colaboradores para los Ministerios de Seguridad, de Defensa y de Inteligencia, sin su aval ni conocimiento, generó que la desconfianza entre ambos se agudizara. En su momento se especulaba con la idea de que la Vice se uniera con Mauricio Macri y dejaran de lado al Milei. Sin embargo, todas estas suposiciones solo quebraron la oportunidad de la abogada de obtener poder en el nuevo gobierno entrante de La Libertad Avanza.
La mesa chica de Milei también siente un fuerte rechazo hacia Villarruel, lo que la puso en un lugar cada vez más marginada de la toma de decisiones en el gabinete, que va adquiriendo un tinte peronista, con integrantes del PRO en lugares específicos y algunas vacantes por cubrir. La relación entre los integrantes de la fórmula que ganó la segunda vuelta con el 56% de los votos pasó, sin escalas, de óptima a pésima.
A pesar de haber sido una persona clave en la campaña, y de muy buena participación en ambos debates realizados a candidatos a vicepresidentes, Villarruel fue resignando terreno en el último mes. Se esperaba que fuera ella quien eligiera a los futuros ministros o ministras de Defensa, Justicia y Seguridad.
Al menos hasta el balotaje, Villarruel tenía prácticamente asegurado el control tanto de Seguridad como de Defensa, donde tenía planeado designar funcionarios de su círculo más cercano. Para ambas carteras sonaban respectivamente el diputado electo Guillermo Montenegro —hijo de militares— y el coronel retirado del Ejército Jorge Eduardo Lenard Vives, exresponsable de investigaciones de la Aduana durante la gestión de Gómez Centurión. Los dos son integrantes de la fundación que ella preside, Oíd Mortales, el nuevo sello de la vieja Fundación Tridentina para los Valores Clásicos, fundada por el teólogo Gustavo Corbi, quien tuvo un cargo en la SIDE durante los primeros meses de la dictadura.
A juzgar por su última decisión, Milei finalmente optó por dejar en un segundo plano esa agenda vinculada al negacionismo —al menos no darle una visibilidad que tuvo en la campaña— y se inclinó por una solución política: incorporar “a la fórmula completa de Juntos por el Cambio” a su gabinete, tal como se comunicó oficialmente desde la “oficina del presidente electo”.
Las tres carteras ya fueron definidas y quedarán a cargo de tres externos: el abogado Mariano Cúneo Libarona, una referente del PRO como Patricia Bullrich y un radical converso como el mendocino Luis Petri.
Quedaba abierta esa posibilidad para que Villarruel ubique a alguien propio en Defensa, pero temprano este martes fue desactivada, con la llegada de Petri. Así, Bullrich sumó otro aliado para un cargo estratégico como Defensa.
Con el nombramiento del radical Luis Petri se confirmó una decisión política de primera magnitud de Javier Milei antes de asumir la Presidencia de la Nación: reducir a Victoria Villarruel a cumplir el rol formal de vicepresidente, que establece ser reemplazo en caso de ausencia del primer mandatario y presidir las sesiones del Senado.
La vicepresidente electa de hecho no sabía que Petri finalmente iba a ser elegido y tampoco fue informada de manera personal de la designación. Se enteró por los medios de la posible nominación y por el comunicado publicado en X por la Oficina del Presidente Javier Milei de su confirmación en ese Ministerio.
— Oficina del Presidente Javier Milei (@OPEArg) December 4, 2023
El miércoles de la semana pasada, Milei y Villarruel coincidieron en el Congreso, donde Cristina Fernández de Kirchner, a cargo del Senado, los promulgó oficialmente como presidente y vicepresidenta de la Nación. Se los notó contentos y cómplices, en línea con su relación desde 2021.
Sin embargo, no hubo un solo día en estas dos semanas desde que ganó Milei en el que Villarruel pasó por el Hotel Libertador. Sus reuniones las tiene en una oficina privada, donde reúne a su gente de mayor confianza e imagina cómo será su actividad en el Senado. Hubo un encuentro, además, con Guillermo Francos, ministro del Interior, en el que juntaron legisladores libertarios.
Asimismo, el corrimiento de Villarruel del centro de la escena tuvo que ver con el ascenso, en simultáneo, de los dos hombres de mayor confianza hoy para Javier Milei: Santiago Caputo y Nicolás Posse. Ambos lo acompañaron a la gira en Miami.
«Villarruel es la segunda personalidad más importante de La Libertad Avanza, después de Milei, la más conocida, un poco más en el último tiempo que Ramiro Marra«, resume un allegado al mileísmo en relación al peso específico de la dirigente. Curiosamente, o no, tanto Villarruel como Marra, que se perfila para ser jefe de asesores de Milei, han perdido relevancia en el día a día de las decisiones del sector libertario.
«Victoria es como la mancha venenosa, nadie quiere tocarla ni que los toque«, graficó una fuente cercana al nuevo gobierno. Hay un pedido de esquivar a la Vice todo lo posible para no quedar ligado a su discurso duro y a su estrecha relación con militares acusados y condenados por ser partícipes de la última dictadura militar.
Al momento de ser consultada por el último nombramiento, la vicepresidente solo se limitó a aclarar que “Las designaciones corresponden al Presidente”. Para Villarruel la designación de Bullrich y Petri, más que por cuestiones de experiencia y conocimiento en ambas carteras se basó en negociaciones políticas destinadas a garantizar la gobernabilidad en el inicio de la gestión. De hecho, la Oficina del Presidente destacó que con el último nombramiento “la fórmula completa de Juntos por el Cambio ha quedado integrada al Gobierno de La Libertad Avanza”.
Relegada al Senado, Villarruel podría tener de todas formas “un rol activo” en la negociación de leyes en la materia, con su propia agenda, según trascendió desde LLA. De acuerdo a la plataforma electoral libertaria, estarían en carpeta la construcción de cárceles “por sistema de gestión público-privada”, la “militarización” de los institutos penitenciarios, la “eliminación de los salarios de los reclusos” y la baja de la edad de imputabilidad, entre otras iniciativas.
Un dato que no pasa inadvertido es la áspera relación que la vicepresidenta y el designado ministro de Defensa habían mantenido antes de los resultados del 22 de Octubre. En el debate que organizó un canal de noticias de cara a las elecciones generales no se limitaron en mostrarse los dientes: “¿Qué ha hecho en estos 20 meses como legisladora nacional? ¿Ha hecho algún proyecto en Seguridad? Le ahorro la pregunta porque la respuesta es cero”, afirmó el entonces candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio a su rival de La Libertad Avanza. “En mi barrio a los que no presentan proyectos le dicen ñoquis y eso sos vos”, afirmó.
La respuesta fue igual de filosa. “Los proyectos están en la página del Congreso. Si no los leíste no es mi problema. No digas gansadas. Te tenía en otra dimensión, pero si te querés igualar a la locura galopante que tienen algunos, no hay drama”.
En cuanto a quién dirigirá la AFI, otro de los cargos que quedan vacantes, se menciona a Santiago Caputo, sobrino de «Nicky«, quien trabajó junto a Milei durante toda la campaña. Para acompañarlo se menciona al ex UIF Mariano Federici. El desembarco de esta dupla no fue confirmado por allegados al presidente electo.
En este contexto y a pesar del distanciamiento, Javier Milei y Victoria Villarruel tendrán que mostrarse juntos para asumir como jefes de los poderes centrales del Estado. Buscarán mostrarse unidos y armoniosos, a pesar de que la Vice se quedó sin capacidad de toma de decisiones de gobierno.
