Mestre y otros sectores críticos, como los alfonsinistas, han rechazado cualquier alianza con Milei, argumentando que contradice los valores fundamentales del radicalismo.
La Unión Cívica Radical (UCR) en Córdoba atraviesa un intenso debate interno mientras se definen estrategias de cara a las elecciones legislativas de 2025. La posibilidad de una alianza con La Libertad Avanza, liderada por el presidente Javier Milei, ha generado divisiones profundas dentro del partido. Ramón Mestre, referente de Más Radicalismo y exintendente de Córdoba, encabeza la oposición a un eventual acercamiento, enfrentándose al liderazgo de Rodrigo de Loredo, quien apuesta por una estrategia más amplia que incluye a los libertarios.
Mestre y otros sectores críticos, como los alfonsinistas, han rechazado cualquier alianza con Milei, argumentando que contradice los valores fundamentales del radicalismo. Según declararon, «el radicalismo no tiene nada que ver con quienes cuestionan principios básicos como la salud y educación públicas, la defensa de los sectores vulnerables y el federalismo». También señalaron que el gobierno libertario ha dejado de lado la obra pública y fomenta un modelo económico que privilegia el ajuste sin prioridades sociales claras.
Por su parte, De Loredo, quien lidera el bloque radical en la Cámara de Diputados, apuesta a construir una «mega alianza» con Milei y otros sectores opositores. Esta estrategia ha sido fuertemente criticada por Mestre, quien afirmó que «algunos siguen forzando alianzas que no tienen nada que ver con el radicalismo».
En el plano político-institucional, Mestre cuestionó la falta de coherencia en el accionar de algunos dirigentes. Señaló que figuras de Pro y el juecismo, como el senador Luis Juez, han mostrado disposición a colaborar con Milei, lo que genera confusión en el electorado. Según Mestre, «si quieren militar con La Libertad Avanza, desafíliense y no confundan al electorado».
La discusión también abarca la estrategia electoral en Córdoba. Mientras algunos sectores buscan fortalecer la identidad del radicalismo con una lista propia, otros consideran que es necesario sumar fuerzas con Milei para enfrentar al oficialismo provincial. Sin embargo, Mestre dejó en claro que no acompañará decisiones que impliquen «entregar los principios» del partido.
La interna de la UCR cordobesa refleja las tensiones nacionales en torno a la identidad partidaria y las alianzas estratégicas. Con 180 municipios gobernados por radicales en la provincia, el partido enfrenta el desafío de definir su camino sin perder de vista sus valores históricos.
En este contexto, los próximos meses serán clave para determinar el futuro del radicalismo en Córdoba y su rol en la política nacional. El debate sobre las alianzas y la reconstrucción de Juntos por el Cambio marcará el rumbo de un partido que busca conservar su relevancia en un escenario político complejo.
