El Gobierno necesita los votos del peronismo para aprobar los pliegos de Lijo y García – Mansilla. Quién es el interlocutor en el Senado para juntar voluntades, qué rol tiene Macri y qué podría pasar.
El presidente de la Nación, Javier Milei, está en el medio de los dos dirigentes de la oposición más influyentes: Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri. ¿Por qué? Los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para integrar la Corte Suprema de Justicia tienen que ser aprobados por dos tercios del senado y en ese escenario empezó a jugar el libertario.
Por un lado, los kirchneristas avisan que sin la ampliación de la Corte no apoyarán a Lijo y se complica más su llegada al máximo tribunal. Milei necesita los votos del peronismo y por eso deberá acordar con Cristina. Los senadores de Unión por la Patria se mostraron dispuestos a conversar con el Gobierno, en búsqueda de un acuerdo que exceda las postulaciones alentadas, es decir, que se agrande el número de los magistrados.
Sin embargo, Milei, cuando después de un par de meses pudo retomar su diálogo fluido con el presidente del PRO, Mauricio Macri -cenaron cinco veces en poco más d un mes-, en una de las charlas le advirtió que no está dispuesto a apoyar una ampliación de la Corte como pretende CFK. Ahora sí, el famoso «jamoncito» que mencionó la vicepresidente, Victoria Villarruel.
El Gobierno parece ceder en el debate de ampliación: se resignó a la idea de discutir la ampliación de la Corte. «Si todos los sectores políticos quieren ampliar la cantidad de miembros y se va armando un consenso sobre eso, la Casa Rosada no puede frenarlo. Eso sí, para ampliar a la Corte hace falta una ley«, dijo un funcionario que viene siguiendo el tema.
Esta semana, intentará volver a sumar voluntades para obtener dictamen de los pliegos. Sin embargo, si no prospera, en la Casa Rosada ya se mencionó la posibilidad de llevar al máximo tribunal a nueve miembros -el modelo estadounidense-, para que todos queden conformes. Si este mega plan avanzara, se apuntaría a una Corte «plural», aunque despertaría el enojo de Macri con Milei en un contexto de debilidad legislativa para el Gobierno.


