Los trabajadores del cine y de otros sectores de la cultura de Argentina se manifestaron el miércoles 10 de enero frente al Congreso de la Nación en Buenos Aires, donde los parlamentarios debaten la llamada ‘ley ómnibus’ propuesta por el Gobierno de Milei, que contempla desmantelar varias instituciones culturales y reducir la financiación de otras.
«¡La cultura no se vende!» fue la consigna principal de un ‘cacerolazo’ que se vio parcialmente frustrado por una fuerte tromba de agua que cayó sobre la capital argentina, pero que no impidió que se concentrasen varios centenares de personas de distintos ámbitos de la cultura.
Un cordón de agentes de la Policía de la Ciudad rodeó a los manifestantes durante el acto, impidiendo su acceso a las calles y obligándoles a llevar a cabo su protesta en las aceras, el único lugar permitido para las movilizaciones según el nuevo protocolo de seguridad impulsado por el Gobierno.
Los manifestantes acompañaron sus proclamas con una ‘performance’ en la que algunos aparecieron disfrazados como personajes de la comedia del arte e interpretaron una canción satírica crítica con el presidente.
Se cierra otra jornada de unión popular. Bajo el mismo frito: ¡La cultura no se vende! pic.twitter.com/iHByuc5iRP
— La Garganta Poderosa (@gargantapodero) January 10, 2024
Los trabajadores del organismo encargado del fomento y la regulación de la actividad cinematográfica en Argentina consideran que las propuestas de Milei son un «ataque» a la producción de películas, series y cualquier material audiovisual en el país suramericano, especialmente para los circuitos alternativos e independientes.
Los gremios del cine también tienen previsto adherirse al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el próximo 24 de enero.
Pero las reformas previstas por la ‘ley ómnibus’ no solo afectarán a la financiación de organismos como el INCAA, sino que perjudicarán a centros de formación como la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (Enerc).
Según Ignacio Montoya, presidente del centro de estudiantes de la escuela, el plan de choque del Ejecutivo podría llevar a la desaparición a espacios como la Enerc.
«Las plataformas como Netflix o HBO van a poder seguir trabajando, pero lo que se va a perder es el fomento a toda la producción nacional que no solo contrata a muchísimos trabajadores, sino que refleja nuestra identidad cultural como país. Eso está en peligro», aseguró Montoya a EFE.
