El hijo del ex intendente de San Martín destituido en la década del 90, reapareció para participar activamente en la política local. En su paso por “LaNoticiaWeb TV”, recordó la gestión de su padre de la cual fue secretario privado y elogió los 12 años del kirchnerismo. “Es muy difícil erradicar la corrupción. Nuestro proyecto es erradicarla”, expresó. MIRÁ EL VIDEO DE LA NOTA.
Sebastián Libonati, hijo del ex intendente Antonio Libonati en los 90. Está incursionando en la política, es un dirigente del peronismo que no estaba en las últimas dos décadas.
Sí. Un poco la idea nuestra es volver a la política. Cuando mi padre se aleja yo también estuve alejando un tiempo, si bien uno está siempre en contacto con la realidad y con lo que pasa. Siempre hice política para ayudarlo a él. Esa fue mi entrada a la política, un hijo ayuda al padre desde la fraternidad y no desde otro lugar. Y uno se va empapando, conociendo. En esa etapa tenía 20 años.
Empezaste como secretario privado.
Sí, durante toda la gestión. Ese fue mi único cargo. Estuve durante toda la gestión pública durante ocho años. Y salí de la misma forma que entré, con el mismo patrimonio, sin un mango.
Un momento muy particular de la política de San Martín. Destituciones, conspiraciones, incluso se hablaba mucho del tándem Libonati-Landolfi, todo terminó mal. Si uno, desde el peronismo, quiere expresarse como alternativa, debe reconocer que después de esa década difícil, el peronismo tardó 12 años en volver al poder. Eso seguramente merece una reflexión de ustedes, desde la autocrítica. No se si San Martín es peronista per se, pero en esa época parecía serlo. Ahora la gente, en general, es una masa de votantes independientes, que van para un lado y para el otro. En ese momento sonó raro, difícil. Había pasado con De Brasi y después con Ivoskus. Que venga un Libonati diciendo “yo quiero ser” es fuerte para la política de San Martín.
Sí, un poco lo que vos decís es real. Lo que sucedió tiene muchos paralelismo en la actualidad, como lo que pasó con Dilma en Brasil. No se respeta el voto popular y hay un golpe institucional como nos ocurrió a nosotros. Eso genera mucho daño. En este caso fue el daño del peronismo. Pero en el caso de Landolfi, que fue la persona que buscó mediante alianzas con otros sectores del peronismo, como Eduardo Bustos...
Y la Alianza del otro lado.
Y obviamente la oposición acompañó todo eso. Eso le ocasionó mucho daño al peronismo. Esta semana estuve con un grupo de compañeros de distintas agrupaciones políticas, de Nuevo Encuentro, de La Cámpora, y me pasa mucho que me voy encontrando con empresarios, pequeñas y medianas empresas, compañeros de las bases, y muchos reivindican muchas cosas buenas que hicimos nosotros. Hicimos lo que mejor pudimos, y nos pasó lo que le pasó a muchos: hay una tradición que viene desde Rivadavia que lamentablemente la política y la corrupción, y más en el peronismo, son un eje muy difícil de solucionar.
Ivoskus, cuando se presentó, planteó una gran deuda que había con los proveedores. Decía “entre la deuda que me dejaron en los 90 y demás, no tengo ni cómo pagar las cosas esenciales”. Pudo administrar mejor, saneó las cuentas en algún punto, y después pasaron otras cosas. Pero así empezó haciendo política. Y ganó muchas elecciones victimizándose y amenazando que venía el Cuco del peronismo. El estado en el que ustedes dejaron las cuentas fue jodido.
Habría que hacer un análisis real y objetivo de cómo quedaron las cuentas desde el momento en que nos fuimos, y cómo estaban cuando las tomaron los otros. Se produjo todo un desbarajuste. Hablé con muchos proveedores de la gestión de mi padre, que acompañaron hasta que mi padre dejó de ser intendente. Y después dejaron de serlo
Nobleza obliga, no estoy frente a Antonio Libonati, sino frente al hijo, que está en todo el derecho de querer hacer política. Recuerdo tu participación en aquella época, cuando ser joven, con todo el poder, era complicado.
En realidad yo siempre acompañé, desde una segunda línea. Sí tenía relación con todos los referentes de los barrios, hacía un trabajo social muy importante, bajando a todos los barrios, que era lo que más me gusta. El poder lo tenía mi padre y los funcionarios más importantes. Nosotros hacíamos un acompañamiento militante. Todas esas figuras, como Pablo Landolfi, actualmente está en el Frente Renovador. Eduardo Bustos está con Katopodis. Siguen los mismos actores. Y creo que las cosas buenas que hicimos son las que quedan. Fue un golpe institucional, no se respetó el voto democrático. Incluso no se respeto el fallo de la Corte, que cuando nos restituyó en el cargo, nos volvieron a hacer otro golpe. Lo que queda en la política es una herramienta para generar hechos concretos, y que cambien la realidad de todas las personas. Eso lo logramos. Y después de nosotros, el único que volvió a hacer hechos concretos, como nosotros veníamos haciendo, en una menor medida, es el intendente actual.
Me estás merodeando el área con algo que te estoy dejando que lo digas vos, pero lo digo yo: la Universidad de San Martín y su fundación. El diputado Libonati, antes de llegar a la intendencia, hizo mucho por su creación. Recuerdo que recibía crítica, y hoy, te guste o no, la UNSAM es una referencia en la Provincia.
La historia verdadera de la UNSAM yo la vi de cerca porque trabajé desde los 18 a los 20 años con él en la Cámara de Diputados. Renuncia un diputado y entra él. El proyecto más importante que se presenta es el de la creación de la Universidad. Se vota en la Cámara afirmativamente. Y nosotros ganamos la intendencia. Desde allí, operamos con la Cámara de Senadores. Había una senadora tucumana que estaba muy dura, que no quería saber nada con universidades en la Provincia de Buenos Aires, con críticas a una política centralista, por qué tantas universidades. Y se logra la otra media sanción. Luego se habla con el Ministerio de Educación de la Nación y se logra poner a la UNSAM dentro del Presupuesto nacional educativo. Y a su vez se negocia con los ferrocarriles, para que nos den las tierras. Hubo muchos actores, como Malcolm que fue su primer rector, o como el actual Ruta.
Vos tenés una agrupación que tiene que ver con el proyecto nacional y popular. Está en un momento muy difícil el proyecto nacional y popular. Te vi en un acto con Guillermo Moreno. Es un momento difícil para salir a decir “yo apoyo a estas ideas” y a parte me llamo Libonati.
Estamos convencidos que durante los 12 años de la época kirchnerista, que para mi era peronismo, se lograron muchas conquistas, que no pasaban desde la época de Perón y Eva. Cuando Néstor asumió realmente había una herencia pesada, el país estaba prendido fuego. En Villa Lynch estaban todas las fábricas cerradas, los colectivos y los trenes iban vacíos. Asume Néstor y eso cambia rotundamente. El país empieza a crecer. Después con Cristina se logra una profundización.
Pero aparece un Fulano tirando 9 palos verde por un monasterio e explota todo.
Yo siempre milité en el proyecto nacional y popular, desde mi escribanía, ad honorem…
Y ahora te pusiste más firme, para integrar alguna lista, participar en las PASO.
Sí, la idea es esa Construir un espacio político que defienda estas políticas. Y todas estas cuestiones que surgen de la corrupción, es un daño que viene de la época de Rivadavia. Porque parece que viene de ahora, que es un invento del kirchnerismo. Que no existió nunca. Existió cuando estaba Ivoskus, existe con Katopodis. Es muy difícil erradicar la corrupción. Nuestro proyecto es erradicarla.

