El politólogo y dirigente del Frente Renovador visitó Radio UrbanaBA y opinó del alejamiento de Solá, Moyano y Arroyo del espacio que conduce Serio Massa. Cree que la salida del exgobernador se produjo a destiempo y que la sociedad no acompaña los acuerdos de la dirigencia. Además lanzó críticas a la gestión de María Eugenia Vidal.
Sebastián Galmarini visitó Radio UrbanaBA y analizó el escenario político y el alejamiento de los ciudadanos de las decisiones de acuerdo entre la dirigencia política.
¿Cómo fue la reunión de Grabois con Massa?
Ya salió en muchos medios. Fue para contar sobre experiencias de gestión, lo que está pasando en Argentina, y pensar cómo mejorar esta situación que no es buena.
Grabois dijo que apoya a Cristina candidata, pero sin ese entorno corrupto. ¿Eso marcó la cancha?
¿Quién debe determinar si hay culpables o no de cometer delitos? Hay que dejar trabajar a la Justicia, que debe allanar con independencia, velocidad e instrumentos posibles para tener elementos probatorios; y que esto no sea una cuestión de fé. Respecto a todos los que están procesados, de este gobierno o del anterior.
Pero Massa y Graciela Camaño dicen que el único límite es el prontuario…
Está clarísimo. Hay que lograr una Justicia efectiva, eficiente y rápida, que no estemos 20 años con cosas que se dicen y sin elementos de prueba. Debe haber mucha imparcialidad y recursos. Gran parte del debate se da alrededor de los elementos probatorios, las pericias, y las suposiciones políticas que se hacen, con evaluaciones electorales, y si le conviene a este o al otro. Es un error. No creo que nadie tome decisiones de ningún tipo bajo esta circunstancia económica. Pero lo más complejo es cómo pensamos resolver los problemas de la gente. Acá hay un enorme error de Grabois o de quién sea, y es buscar en las fotos o reuniones movimientos políticos o electorales. La gente no está pensando en eso. La gente no puede pagar la luz, el gas, no alcanza para comer o para usar el auto. La gente no está pensando en lo electoral. Me niego a decir que una foto o una reunión va a generar una cuestión electoral. El debate más importante es que la Argentina sumida en esta polarización, con la discusión del presente o el pasado al estilo Boca-River, no le hizo bien al país.
Pero hubo una foto de la que se habló con Massa, Urtubey, Schiaretti y Pichetto. Pero en el Presupuesto el Frente Renovador estuvo en contra, y Pichetto dijo que acompañaría. ¿Eso divide aguas?
Quien crea que por una foto, más o menos pensado, se establece un camino electoral es un error. La situación es compleja para la economía familiar. No es la misma situación fiscal de Córdoba, Salta o los municipios, y entonces se bifurcan los intereses para pagar sueldos, servicios públicos, obras, y entra en debate la gestión pública. Hay que priorizar lo importante.
¿Cómo ves la situación de la gobernadora?
No es muy diferente al nivel de improvisación que se vio en estos años en la gestión nacional, y mucho peor en la provincia. Hace poco festejaban, como si fuese una cesión graciosa, parte de los recursos del Fondo del Conurbano. La provincia por primera vez tiene un conflicto docente abierto, con judiciales, con los médicos. ¿Cuál es el problema? ¿Si eso le pega electoralmente a algún candidato o el desastre de la salud y meses sin clases? La preocupación de la gobernadora no debe ser una declaración en los diarios para tomar distancia de un conflicto autoinflingido. Hoy la provincia está en una situación mucho más compleja que cuando empezó la gestión Vidal. y peor que al principio de este año.
Hubo muchas repercusiones por la salida de los diputados Felipe Solá, Facundo Moyano y Daniel Arroyo. ¿No tienen retorno? ¿Qué pasó?
No puedo hablar por la expectativa personal que tenga algún dirigente. Me parece un enorme error. Es una sucesión de errores. El más grave es que con más fraccionamientos y propuestas no estamos resolviéndole nada a nadie. Otro bloque no resuelve nada. De hecho votamos de la misma manera frente al Presupuesto nacional.
El que más rédito político tiene de las divisiones es Cambiemos.
Es difícil separar las cosas, y los medios se interesan en la política, ¿pero hubo alguna modificación frente al ajuste que plantea el gobierno? No. ¿Resolvimos algún problema de la sociedad y la microeconomía o las tarifas? No. Hay un problema grave que es la administración de los tiempos y de lo electoral. Y me parece una mala decisión de Felipe Solá. Es un error creer que los acuerdos entre actores políticos arrastran a la sociedad. Yo creo que eso va exactamente en el camino inverso. Cada vez más la sociedad y los ciudadanos están alejados de las decisiones de los dirigentes.
Coincidis en algo con Julio Zamora, que expresó que Solá se movió a destiempo o apurado. También dijo que no se puede descartar al kirchnerismo en un gran acuerdo opositor.
No leí las declaraciones de Julio. En todo caso creo que ni Felipe Solá ni nadie puede acertar lo que va a pasar electoralmente en 9 meses, muchos más en estas circunstancias de estrechez económica, con complicaciones macro y micro, con violencia y bronca en la sociedad. El debate de la lejanía entre la sociedad y la dirigencia se muestra cada vez más claro. Los intereses partidarios de la dirigencia va por un lado y los reclamos de la sociedad van por otro. Creer que en un acuerdo de elites para un cierre de candidaturas arrastra a la sociedad, es un error. Pensar que el acuerdo de Felipe con Cristina pueda agregarle algún voto a ella es un error.

