La quita de subsidios, el destrato a los funcionarios, sobretodo a los gobernadores, y la inestabilidad del Presidente ha llevado al límite al bloque amarillo y ahora dudan si acompañar el mega decreto. Mientras que Patricia Bullrich propuso un «rediseño político» en el Gobierno e incluiría al Pro como una facción integrada al Ejecutivo.
Tras los revés que ha sufrido estas semanas el presidente Javier Milei, continúa lanzando una batería de «likes» y «retweet» atacando a quien le cuestione alguna de sus decisiones. Sumado a que el plan de ajuste contra las provincias continúa, el bloque del PRO en el Senado piensa seriamente en rechazar al DNU 70/23, en caso de llegar al recinto.
Desde el sector macrista explicaron: «¿Cómo vas a darle el DNU si, por ejemplo, acaba de sacar el apoyo al transporte en todo el país?», y cerró: «No hay voluntad de volteárselo, pero seguro no tiene los votos para que se lo aprueben hoy».
Propuesta Republicana (PRO) cuenta en la Cámara Alta con una bancada de seis legisladores, liderados por Luis Juez, y con el voto en contra de uno de ellos nada más el decreto podría caer.
El peronismo tiene 33 senadores, entre los 17 que conduce José Mayans y los 16 que responden a Juliana Di Tullio, pero a esa lista deberían sumarse los federales Carlos Camau Espínola y Edgardo Kueider, quien ya señaló que el DNU es inconstitucional. Asimismo, la rionegrina Mónica Silva declaró este miércoles en un raid mediático que votará por la negativa cuando le toque tratarlo. Así, el piso del rechazo tiene aseguradas 36 voluntades.
Con el poroteo actualizado, en el PRO creen que «el DNU ya tenía complejidades para ser aprobado» porque «algunos de los temas claramente no son urgencia, y no es algo menor eso«. «No tiene 37 votos para ser aprobado, lejísimos está hoy de eso», sentencian.
En esa misma línea, los colegas de Juez confiesan que «algunos senadores del bloque prefieren que no se trate» el decreto. «Porque no se lo quieren voltear pero tampoco aprobar«, argumentan.
La pelea de Milei contra los gobernadores también perjudica al PRO. «Por convicción respecto a todo lo que está pasando, más el instrumento, más lo impredecible del Presidente, daría mucho temor votárselo», afirmaron.
Entretanto, la vicepresidenta Victoria Villarruel se prepara para un escenario complicado. Fuentes cercanas a Villarruel, aseguran que «se trabaja para tejer mayorías» y, aunque admiten que «siempre hay circunstancias» ante la pregunta por las acciones del Jefe de Estado contra los mandatarios provinciales, alegan que «se va a ajustando el laburo«. Con optimismo, un senador libertario todavía espera que los gobernadores ayuden a refrendar el decreto. Desde el despacho de uno peronista, sin embargo, advierten que «ya no hay chances«.
A pesar de este conflicto en el Congreso entre La Libertad Avanza y el Partido de Mauricio Macri, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, dio a entender este jueves que podría haber un «nuevo rediseño político» en el Gobierno. Lo más llamativo de esto es que contemplaría la inclusión de Pro como una facción integrada al Ejecutivo liderado por Milei para incorporar una nueva configuración con los sectores de Pro y LLA. «Eso se viene porque la idea es la que tiene que regir, no las estructuras políticas. La idea como es muy similar y estamos caminando juntos», explicó la Ministra en una entrevista televisiva.
Según indicó la propia Bullrich, la ex candidata a la presidencia de la ya desaparecida coalición Juntos por el Cambio, afirmó que «hay muchísimos nombramientos que faltan».
