El Concejo Deliberante y la Asamblea de Mayores Contribuyentes sancionaron en forma conjunta la modificación en la Ordenanza Fiscal e Impositiva impulsada por el Ejecutivo comunal. Dicha reforma prevé el incremento tanto del SUM como de las tasas de Seguridad e Higiene. La oposición no acompañó el proyecto y se vertieron numerosas críticas.
Fue una extensa sesión que duró unas tres horas de debate y acusaciones cruzadas. Lo cierto es que finalmente el oficialismo logró aprobar la reforma a la Ordenanza Fiscal e Impositiva que impulsó el intendente Pablo Bruera y que busca incrementar la recaudación municipal mediante un aumento generalizado de las tasas.
La reforma aprobada promueve principalmente el cambio en la base imponible de los Servicios Urbanos Municipales (SUM) y el incremento de la tasa de Seguridad e Higiene, en un marco generalizado de aumento a otros impuestos menores.
El cálculo de la base imponible del SUM se ajustará a las valuaciones fiscales que determina el gobierno provincial para cobrar el impuesto inmobiliario, lo que se traducirá en un aumento aproximado del 35%.
En relación a la tasa de Seguridad e Higiene que grava la actividad comercial e industrial, se dispone que su cálculo se realice sobre la facturación anual que los contribuyentes declaran ante ARBA y AFIP y no en base a declaraciones juradas voluntarias, como se efectúa actualmente.
La concejal bruerista Teresa Razzari, fue la encargada de presentar los fundamentos de la iniciativa en el recinto, donde además de los concejales estaban presentes –con voz y voto- los miembros de la Asamblea de Mayores Contribuyentes.
La edil justificó la reforma indicando que es “esencial para fortalecer la autonomía del gobierno” y para “continuar profundizando el enorme despliegue de programas y obras que ha desarrollado esta gestión en aras de lograr el bien común”.
Además Razzari indicó que con la iniciativa “se procura garantizar la razonabilidad que debe existir entre los ingresos que percibe la Comuna por los servicios que brinda y el costo en que se incurre al efectuar los mismos”. Asimismo señaló que la base imponible actual del SUM está “totalmente desactualizada, por lo que es lógico que se intente adaptarla a la realidad”.
Desde el arco opositor, por su parte, las críticas no se hicieron esperar. El concejal de Unión Pro, Gonzalo Atanasof recordó que en los últimos dos años de gestión “ya se aumentó la tasa SUM un 75%” y enfatizó que nunca se habló de una mejora en la calidad del servicio.
“Ese 35% más en la tasa irá a la caja del Municipio. Lo que podemos decir es que cumplió con su palabra de 'Decíle SI a La Plata' pero a la plata de todos los vecinos", remató el edil quien además calificó a la reforma como un “golpe de knockout” para el bolsillo de los contribuyentes.
Por su parte el concejal Oscar Negrelli, de la Coalición Cívica, tampoco escatimó sus críticas y reclamó que “antes de pedirle plata a los vecinos, tienen que rendir cuentas de lo que gastan”. También pidió que el municipio “blanquee” los datos sobre la cantidad de personal que tiene contratado y agregó que “si blanquean todo, les sobra plata”.
Desde el sector alakista, por su parte, los ediles Sebastián Tangorra y Teresa Urriza criticaron la “ineficiencia” de la gestión municipal y recordaron que en administraciones anteriores no se recurrió a estas medidas y sin embargo “siempre creció el presupuesto, en base a una gestión eficiente”.
Finalmente, luego de los cruces, se procedió a la votación que con 30 votos a favor y 16 en contra, dio luz verde para la nueva norma.

