El gobernador bonaerense dividió al Ministerio de Asuntos Agrarios del de Producción. El nuevo ministro será el diputado provincial Emilio Monzó. Se trata de una iniciativa que mostró los reflejos de Scioli: hace un gesto al campo y al mismo tiempo a los intendentes. “Hay que crear espacios para la política” fue la orden de Kirchner.
Daniel Scioli demostró reflejos para salir de la primera crisis de gabinete seria que enfrentó desde que asumió en la provincia. Cambió el eje del escándalo político que provocó la salida de Alfredo Atanasof y el subsecretario de Asuntos Agrarios, Fernando Vilella, creando un ministerio del campo.
En rigor, la acertada decisión no hizo sino devolverle rango ministerial a una cartera que el propio Scioli había descendido a subsecretaría al asumir, colocándola bajo el ala de la ministra de la Producción, Débora Giorgi, una respetada economista muy vinculada a la UIA.
En su momento esa decisión le causó a Scioli no pocos conflictos con intendentes del interior agrícola de la provincia que no comprendían la lógica de desjerarquizar un área clave, en un estado como el bonaerense, en el que la agroindustria es el principal motor económico.
Por eso, la decisión de Scioli de nombrar al diputado provincial Emilio Monzó, ex intendente del pueblo agrícola Carlos Tejedor, apunta a cerrar filas con el interior bonaerense y en lo posible con el campo, con la mira puesta en las legislativas del 2009, en las que el oficialismo podría postular a Néstor Kirchner al frente de la boleta.
“Hay que crear espacios”, fue la orden que llegó desde la Quinta de Olivos. Traducido: ampliar las estructuras burocráticas para que los referentes oficialistas de las distintas secciones electorales de la provincia, puedan colocar gente, funcionarios y manejar partidas. Una tradición habitual en la política bonaerense que Scioli había abandonado al crear un gabinete de hombres “propios”. La proximidad de la elección con sus exigencias está retomando todo a su cause natural.
La confirmación de que Emilio Monzó será el nuevo ministro, llegó desde el despacho del diputado provincial. Scioli estaba analizando la creación de este ministerio, sufriendo la resistencia de Giorgi.
Así las cosas, la reaparición de un Ministerio de Asuntos Agrarios autónomo respecto del de Producción, puede entenderse, entre otras cosas, como un intento de reconciliación de Scioli con los sectores agropecuarios, luego del largo conflicto que lo encontró alineado con el matrimonio Kirchner y enfrentado a los poderosos y tradicionales sectores productivos bonaerenses.
Pero el trasfondo político de mayor envergadura que plantea este enroque de carteras y de reemplazos tras renuncias resonantes –que podría continuar con más acomodamientos en el gabinete bonaerense-, no es otro que el de la posible postulación de Néstor Kirchner, casi confirmada en un encuentro que el ex presidente mantuvo con el piquetero Emilio Pérsico en Olivos.
