Hace un mes abrió la librería “Punto de Encuentro” que “apunta al pensamiento nacional y latinoamericano”. Pasaron por allí autores de distintas generaciones, desde Osvaldo Bayer hasta Aritz Recalde. Además, su flamante espacio será un ámbito para debatir el futuro del peronismo, combinando la vieja y la actual bibliografía: “Si queremos aplicar a la acción, las mismas estrategias que se tuvieron décadas pasadas, vamos a estar pifiando”.
“Es un refugio del pensamiento nacional y latinoamericano”, expresa el dueño de la librería “Punto de Encuentro”, ubicada en Ituzaingó 112, entre Rivadavia y Cosme Beccar, en pleno centro de San Isidro. Se trata del joven peronista y ex funcionario provincial Santiago Cafiero, quien en diciembre dejó la función pública y cumplió uno de sus sueños de su juventud: “Era un sueño de tener una librería, montar un espacio de estas características en el corazón de San Isidro. Para mí es muy importante haber logrado este objetivo”.
“LaNoticiaWeb TV” visitó el local y dialogó con el propio Cafiero, quien se mostró esperanzado con el futuro del peronismo en este proceso de reestructuración.
En 2016 has salido de la función pública pero te vemos trabajando activamente en tu librería.
Salí de la función pública después de muchos años, estuve muy abocado a eso, a las campañas políticas. Muy vinculado a lo público, pero con ganas siempre de hacer esto. Era un sueño el de tener una librería, montar un espacio de estas características en el corazón de San Isidro. Para mí es muy importante haber logrado este objetivo. Por la dinámica de la función pública, no había tiempo. Hoy el tiempo está y qué mejor que aprovecharlo para este anhelo.
El lugar está recientemente inaugurado y también se presenta como un ámbito para la reflexión, charla, y la presentación de libros de autores nacionales.
Es una librería que apunta al pensamiento nacional y latinoamericano. Buscamos ese público. Naturalmente también con un condimento político, de generar ámbitos de discusión. No con un objetivo electoral, porque este año no es electoral. Pero sí desde la idea de que el debate del pensamiento, de las ideas, generar ámbitos de debate, siguen siendo muy importantes en San Isidro, en la Provincia y en la Argentina.
El peronismo a lo largo de su historia, ha pasado por distintas etapas. Incluso de proscripciones. Pero hay una cuestión permanente de remontarse al 55, a veces de manera ligera o equivocada, pero planteando que el gobierno actual es de corte neoliberal. ¿Este será un ámbito para reflexionar sobre el futuro del peronismo?
Sí. Por suerte la democracia argentina tiene otra robustez, y el electorado en su mayoría eligió a Cambiemos. Pero entendemos que en ese momento la resistencia estaba atada a situación que el mismo sistema político generaba: que para seguir haciendo política había que estar en la clandestinidad. Ahora no es así: la actual es una resistencia de las ideas, del pensamiento. Ahí si entran las categorías válidas. Por suerte no hay elementos de violencia como en el 55, con una sociedad mucho más atravesada por situaciones violentas. Pero sí hay un campo de ideas que necesita un debate y lugares como esta librería, que abre las puertas para ese debate sobre cuál es el cauce que debe encontrar el peronismo.
Me mostrabas cantidad de autores, jóvenes, que no se los conoce y que acá pueden tener su espacio. Y que no necesariamente hay que ir a esa bibliotecas de los 50 o 70 para recurrir al peronismo, porque ahora los desafíos son otros.
Uno tiene que encontrar, en el peronismo, unos lineamientos generales. Si uno después quiere aplicar a la acción las mismas estrategias que se tuvieron décadas pasadas, se va a estar pifiando. El peronismo y su pensamiento siguen vivos. Eso hace que haya intelectuales jóvenes, de pensamiento nacional, que son contemporáneos. Tenemos que vincularlos y generar una red de pensamientos en ese sentido, con nuestras raíces bien definidas, de 70 años atrás, pero aggionardas y aplicada a la realidad actual. Ese es el gran desafío.
Sin ánimo de dejar a nadie afuera, ¿te animás a nombrar a algunos?
Desde Galasso, que es un hombre grande pero que sigue produciendo, hasta Aritz Recalde que lo tuvimos acá hace una semana presentando un libro sobre el pensamiento de los intelectuales nacionales. Tiene 37 años. Uno puede hablar de autores de 80 años o de 37. El peronismo tiene que encontrar, a partir de una profunda reflexión, los mecanismos para representar a esa masa trabajadora. Este es un gobierno de corte liberal o neoliberal, que los va a dejar afuera. Tiene la idea de una sociedad de exclusión.
El peronismo, cuando está en el poder, es un movimiento muy vertical, y creo que esto también pasó en el kirchnerismo de una manera muy excesiva. En los 80, cuando pasó la renovación, la idea de Antonio Cafiero era otra. Quizás hacia futuro tengan que observar algo de eso.
Hoy no estamos en el ejercicio del poder, donde el peronismo es verticalista. Muchas veces se excede dejando voces que son de relevancia. Una gran parte de la pérdida de votos y de políticas tiene que ver con que fuimos excluyendo a los que pensaban un poco distinto.
Los que pensaban distintos se fueron yendo.
Sí, se iban en vez de tener un mecanismo de debate interno, que nunca existió. Cuando el peronismo ejerce el poder, es muy vertical y se adhiere permanente a aquel o aquellos que lideren acierten. Y cuando no aciertan, pasa lo que pasó.

