Es por una recaudación mayor a la presupuestada debido al aumento de las tasas municipales. El montó extra se repartirá en distintas dependencias de la comuna, y también se utilizará para dar un aumento del 9% a los empleados municipales. La oposición se opuso y propuso un despacho de minoría, pero ganó la propuesta del possismo con modificaciones aportadas por el Frente Renovador.
Hubo escenas atípicas en el Concejo Deliberante de San Isidro. Desde el mediodía una comitiva de trabajadores del Sindicato de Municipales del distrito se apostó en la puerta del recinto con bombos y banderas para reclamar la aprobación de una ampliación presupuestaria enviada por el Ejecutivo local.
Rompiendo la lógica, los municipales hicieron fuerza para aprobar una propuesta del Ejecutivo que destina parte de la ampliación a un incremento del 9% en el salario y un bono extra de $ 1.600. En la oposición pusieron el grito en el cielo y denunciaron la encerrona que les propuso el possismo: los concejales que no aprueben el expediente estarán votando en contra de una mejora salarial para los municipales. Como un colmo, además el debate se dio este 17 de octubre, unos minutos más tarde de los discursos de homenaje al Día de la Lealtad, donde hubo menciones sentidas hacia la representación de los trabajadores en el Movimiento.
Lo cierto es que el despacho de mayoría confeccionado con el expediente del oficialismo obtuvo un par de modificaciones que aportó el Frente Renovador. En la propuesta original, más de 11 millones de pesos se destinaban al despacho privado del intendente. Ese monto fue reducido a la mitad. Además se acordó mejorar las partidas presupuestarias de áreas sensibles y se eliminó un artículo para que el Poder Ejecutivo no pueda reasignar esas partidas arbitrariamente. Con esos consensos, el massismo aportó sus votos para aprobar el dictamen. Pero los argumentos no fueron suficientes para convencer al resto de la oposición.
La ordenanza fue aprobada con 12 votos para el despacho de mayoría (el possismo y el PRO junto al Frente Renovador), 7 para el de minoría (ConVocación, Castellano y Juncos), y 5 negativos (del PJ y UC).

La propuesta la presentó Pablo Fontanet, y dijo que la ampliación se produjo por una mejor recaudación de tasas por aumentos aprobados en la Fiscal e Impositiva del año pasado. “Se va a usar para otorgar aumentos salariales a los empleados municipales. La semana pasada hubo un acuerdo para mejorar un 9% y dar un bono de 1.600 pesos a las categorías más bajas. La discusión por la paritaria seguirá en noviembre y diciembre. Es una herramienta necesaria para el Ejecutivo y para cumplir con este acuerdo”, expresó el edil.
Además, Fontanet redobló la apuesta y agregó que “estos son los momentos indicados para acompañar a los trabajadores. Se propusieron modificaciones y las aceptamos porque no cambian el espíritu de fondo. En cambio, el despacho de minoría propone un ajuste que implica el cierre de áreas municipales, con despidos de personal e incumplimiento de este acuerdo salarial. Además es ilegal porque se atribuyen responsabilidades que le corresponden al Ejecutivo. Que los trabajadores no sean variable de ajuste”. Pelota en campo de la oposición.
Por su parte, el presidente del cuerpo Andrés Rolón, explicó luego de la sesión que “se buscó mejorar las condiciones de vida de los empleados municipales en un esfuerzo conjunto con los vecinos, que nos acompañan mes a mes con sus impuestos municipales como paliativo a la situación nacional actual que enfrentamos todos”. Y lanzó críticas al despacho de la minoría: “Hubiera violado el principio fundamental de la iniciativa presupuestaria debido a que no le corresponde al Concejo modificar el presupuesto. Existen reiterados fallos emitidos por la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires que lo confirman. Esa presentación claramente buscó una actitud demagógica”.
Antes, en el recinto, el guante lo recogió Manuel Abella de ConVocación por San Isidro: “El municipio exprime a los vecinos como un limón. Y cada vez los aprieta más fuerte. Estamos en contra de esta ampliación porque viene de aumentos abusivos del ABL. El aumento a los municipales se puede dar recortando los gastos de representatividad del Intendente, priorizando y orientando gastos, sacando bonos de antigüedad a los funcionarios, y otras herramientas. Hay que dar un mensaje a la sociedad que la está pasando mal, y la seguirá pasando mal varios meses. Hay crisis y el municipio no pensó cómo enfrentarla”.
“San Isidro es el único municipio de la provincia que ejecutó un aumento de ABL de 34% hasta septiembre, y solo 16% en el sueldo de los trabajadores municipales. ¿A dónde va la diferencia entre esa enorme recaudación y la migaja que le aumentaron a los trabajadores?”, agregó Abella.
En el Frente Renovador defendieron las modificaciones que propuso el bloque y argumentaron el voto por la afirmativa. “Con estas modificaciones beneficiamos a los municipales, que vienen sufriendo el deterioro de sus ingresos y les cuesta cada vez más llegar a fin de mes. Este tipo de expedientes suelen ser aprovechados por quienes se dicen opositores para hacer leña del árbol caído de una situación económica y social que se complica cada día más”, afirmó Gonzalo Beccar Varela, y aclaró que habían votado “en contra de la ampliación presupuestaria anterior, entre otros motivos porque se autorizaba un aumento del presupuesto con un aumento de tasas que iban por encima de la inflación, y el Municipio le volvía a ganar a la inflación, como sucedió en los últimos años, a costa de los vecinos”.
La concejal de Nuevo Encuentro Celia Sarmiento fue la primera en avisar que “esto es un apriete. Dicen que de nuestro voto depende el aumento a los trabajadores. Nosotros no votamos contra los trabajadores, sino contra el modelo de ajuste de este gobierno”.
El radical Carlos Castellano apostó a la misma idea y busco dar más claridad: “Es bueno que se acerque un tema tan importante al recinto. No creo en la fragmentación entre oposición y oficialismo. Ambos proyectos, el de mayoría y el de minoría, aprueban la ampliación y buscan la mejora salarial del municipal. No era necesario que este tema baje al debate de los concejales, pero llegó acá para generar confusión en el empleado municipal. Sería bueno que vengan siempre los trabajadores para reclamar que se cumplan los puntos del convenio que hoy no se aplican”. Y agregó que “esta ampliación es menor al 2% del presupuesto y podría haberse resuelto con una gestión más eficiente. Habría que dejar de gastar en cosas irracionales en estos tiempos de crisis”.
“Hubo intencionalidad política en intentar vincular a los concejales que no aprueben este despacho con una postura contraria al aumento a los trabajadores. No es cierto”, remarcó Castellano.
El discurso más encendido en la oposición lo pronunció el peronista Fabián Brest: “El bloque del PJ siempre votó en contra el Presupuesto municipal. Desde 1983. Y esta vez no será la excepción. Este presupuesto es de ajuste. Nunca buscaron el beneficio de los municipales. Hace unos días Posse dijo que responde al mismo ADN de Macri y Vidal y que hace lo que corresponde. Esta discusión se trajo para hacernos legitimar el ajuste. En este distrito siempre los municipales acordaron a la baja. El 9% que les dan ahora no sirve. La inflación de los últimos dos meses es del 12%”.
Brest cerró su discurso casi a los gritos y lanzó un desafío al oficialismo: “Llamen ahora a Posse, mientras termina este debate, y díganle que si ofrecen como mínimo el 32% y un bono de 6 mil pesos nosotros aprobamos ya mismo el expediente. Pero este es un proyecto de ajuste y aumento indiscriminado de tasas”.

