El mapa político bonaerense dejó señales claras: el peronismo mostró fortaleza, la izquierda se consolidó como tercera fuerza y el oficialismo de Javier Milei sufrió una derrota que abrió la mayor crisis de su gestión, triste debut de Somos Buenos Aires.
La noche electoral en la provincia de Buenos Aires dejó un escenario nítido que puede leerse en clave de semáforo. Entre los ganadores se anotaron los principales referentes del peronismo y parte de la izquierda, mientras que el oficialismo libertario quedó golpeado por una derrota categórica.
Semáforo verde: los ganadores
El peronismo salió fortalecido. Axel Kicillof fue el gran artífice del triunfo: su decisión de desdoblar los comicios provinciales se reveló como un acierto estratégico que permitió al oficialismo bonaerense imponerse en seis de las ocho secciones y ampliar su margen frente a La Libertad Avanza. Con ello, el gobernador no solo aseguró la mayoría legislativa, sino que también proyectó su liderazgo hacia 2027.
Sergio Massa acompañó desde el llano y resultó clave para sostener la unidad, mientras Verónica Magario consolidó su lugar en el Senado bonaerense. Cristina Fernández de Kirchner, pese a las tensiones internas, reafirmó su centralidad política con un nuevo triunfo en el principal distrito del país.
A nivel territorial, Gabriel Katopodis capitalizó la victoria en San Martín como candidato a senador y se proyecta dentro de la nueva configuración del oficialismo provincial. En tanto, Nicolás del Caño encabezó una buena elección del Frente de Izquierda-Unidad, que renovó bancas y se consolidó como tercera fuerza en varias secciones claves.
Semáforo amarillo: los que quedaron en un terreno ambiguo
Algunos actores quedaron en una posición intermedia. Romina del Plá celebró la derrota de Milei en la Provincia y destacó la resistencia al ajuste, aunque su figura no tuvo el mismo peso electoral que la de Del Caño.
Dentro de La Libertad Avanza, Santiago Caputo y las Fuerzas del Cielo fueron los únicos que cuestionaron abiertamente el armado electoral diseñado por Karina Milei y Sebastián Pareja. El resultado les dio la razón en el diagnóstico, aunque no lograron transformarlo en un capital político propio.
Semáforo rojo: los grandes derrotados
El golpe más duro lo sufrió el oficialismo nacional. Javier y Karina Milei quedaron expuestos como responsables de una estrategia territorial fallida, conducida por la hermana del Presidente y Eduardo “Lule” Menem. Sebastián Pareja, encargado de las listas, fue criticado por haber marginado a la militancia libertaria en favor de dirigentes reciclados, una apuesta que terminó en fracaso.
Martín Menem también quedó debilitado en el marco del derrumbe del llamado “triángulo de hierro” que acompaña a Milei en las decisiones políticas. En el plano electoral, Diego Valenzuela pagó caro su pase al mileísmo y sufrió una derrota en la Primera Sección, frustrando sus aspiraciones de proyección provincial.
En Moreno, el resultado dejó una de las derrotas más significativas para La Libertad Avanza. La intendenta Mariel Fernández superó los 50 puntos y consolidó su liderazgo territorial, echando por tierra las maniobras opositoras y, sobre todo, asestando un duro golpe a Ramón “Nene” Vera, armador distrital y seccional del mileísmo. No es la primera vez que la jefa comunal derrota al ahora diputado provincial: ya en 2019 lo había superado en las PASO, lo que derivó en su pase al espacio libertario bajo el ala de Sebastián Pareja. La contundencia del triunfo peronista en Moreno ratificó el poderío de Fernández y dejó al “Nene” nuevamente en la vereda de los derrotados.
En Tigre, el intendente Julio Zamora sufrió un retroceso que lo dejó mal parado en la interna del espacio peronista. Su lista no logró imponerse y perdió terreno en la Primera Sección, un distrito clave para proyectar influencia hacia el armado provincial. Zamora, que buscaba reposicionarse tras su distanciamiento del massismo, no pudo sostener ni la centralidad territorial ni el volumen político que lo caracterizaron en otros turnos electorales. Su desempeño lo relega en el mapa de poder bonaerense y abre interrogantes sobre su futuro dentro del peronismo local y seccional.
Balance
El resultado bonaerense dejó tres conclusiones claras: el peronismo mostró cohesión y fortaleza, la izquierda consolidó un piso de representación y La Libertad Avanza ingresó en una crisis política de difícil resolución. Con las legislativas nacionales del 26 de octubre en el horizonte, el oficialismo enfrenta el desafío de recomponer su estrategia en medio de un escenario adverso y de creciente tensión interna.
