Luego de los violentos hechos en la Estación de Constitución el martes 15, Kirchner amenazó con alguna “patada”, la empresa afirmó que creció la demanda y el diputado provincial del ARI Sebastián Cinquerrui opinó en “Pasa de Todo” por la 104.7.
Apenas unas horas después de los disturbios en la Estación Constitución de la Línea Roca de la empresa Metropolitano, comenzaron a aparecer las repercusiones desde los distintos sectores involucrados.
El martes a las 18 horas los usuarios que se disponían a volver a sus hogares se encontraron con un reclamo gremial, paro de actividades y corte de vías de los empleados ferroviarios. De esta manera y con la ira acumulada de años de abusos y mal prestación de servicio, se desmadró la situación. Resultado: violencia, focos de incendio, reclamos, caos, furia, 25 detenidos y 16 heridos; 100 efectivos de Guardia de Infantería intentando controlar la situación y una empresa subsidiada que quedó en jaque. Una vez más. El diagnóstico es un poco más complejo.
De todas formas, el diputado provincial del ARI Sebastián Cinquerrui, que había realizado un informe sobre TBA, de Claudio Cirigliano, a partir de los disturbios en la estación de Haedo hace un año y medio; opinó en “Pasa de Todo” por la 104.7 qué “ya son años y años de un sistema de transporte cada vez más precario y pauperizado, con una situación parecido al transporte de basura. Muchas veces decimos que viajamos como ganado, y en realidad es más parecido a como viajan las bolsas de basura adentro de un camión de residuos. Porque la lógica de estos empresarios, ya sea Cirigliano o Taselli (titular de la empresa Metropolitano, concesionaria de la Línea Roca) que son los dueños de todos los trenes en Argentina básicamente, les da lo mismo transportar un tacho de basura que un ser humano. Es una cosa que transportan en algo que tiene ruedas y cobran por llevarlo de un lado al otro. Esta es la lógica de los empresarios”.
Ya había pasado algo similar en Haedo hace un año y medio, “esto se reitera y el estado sigue incrementando los montos de los subsidios. No hay auditoria. No se hace ningún tipo de caso a las recomendaciones de la auditoria general de la Nación. La Sindicatura General de la Nación, en manos de facto de la esposa del ministro De Vido, no controla. Se le está dando, a estos empresarios inescrupulosos, sumas cada día más abultadas para administrar los trenes y no se les exige una contraprestación de calidad. Se tensa este tipo de administración al punto tal que suceden hechos como los de Constitución, explota el sistema y ahí interviene el estado diciendo que le quitan la concesión a un empresario inescrupuloso” agregó Cinquerrui.
“¿Qué hacen después? Esta es la segunda parte, como pasó en el ferrocarril San Martín que ya le han quitado la concesión a Taselli y se la dan a un pool de empresas. ¿Quiénes son el pool de empresas? Metrovías y TBA. Empresarios de Cirigliano, que administra la línea del viejo Sarmiento (NdeR: una de las más problemáticas del país). Está un sistema armado de hace décadas, pero ahondado en los últimos años, de grandes sumas para que algunos empresarios amigos del poder político y muy vinculados a la Secretaria de Transporte, se hagan de sumas importantísimas de dinero a costa de millones de ciudadanos que tratan de viajar día a día a su puesto de trabajo”.
El diputado provincial del ARI también le apuntó a Ricardo Jaime, Secretario de Transporte: “Jaime asegura este tipo de negocios. No hay que despegar nunca a Jaime de De Vido. Y además no hay que despegarlo ni de Taselli ni de Cirigliano. Está ahí por su vinculación con los grupos que hoy son beneficiarios de las líneas de transporte. Para dar un ejemplo: A principios de la década del 90 el grupo Cirigliano era dueño de la línea 60 y 61. Hoy es dueño de línea Plaza, que es la empresa de transporte automotor más importante de la Argentina, de TBA, de Metrovías, del subte de Río de Janeiro, es a quién Jaime le otorgó la administración de Southern Winds después del escándalo, de echo reconoció Cirigliano que le paga a los empleados de Southern Winds como un gesto para quedarse con la empresa. ¿Cómo hacen estos grupos para crecer y pasar de ser empresas familiares con una recaudación modesta, a tener ganancias por más de mil quinientos millones al año?”.
Sobre los subsidios afirmó que “hay que blanquear la situación. El Estado no tiene excusa para seguir dándole a estos grupos la gestión operativa ni la concesión de las vías férreas. Para que la administren así tranquilamente se puede hacer cargo el estado sin andar dilapidando fondos”.
“Hoy Taselli reconoce que por el Roca le dan 10 millones de pesos al mes. Pero a eso hay que agregarle subsidios extraordinarios. Cuando se prendió fuego la estación de Haedo, TBA recibió subsidios extraordinarios para reparar los vehículos y la estación, o para terminar de fabricar los vagones de doble piso, o para capacitación. Son subsidios aparte de los que reciben por diesel, trenes o sueldos”.
“Es una gran paradoja: cuando se produce un incendio en los vagones la empresa no pierde plata, la gana. Y además cuando se reconstruyó la estación de Haedo, con un sobreprecio del 200% según un estudio que hicimos nosotros, se les dio a dos empresas constructoras que al momento de firmar el pliego con el propio presidente Kirchner no tenían personalidad jurídica ni inscripción en la AFIP. Eran dos empresas fantasma”.
Finalmente, Cinquerrui dijo: “¿En qué se escudan las empresas? En que el costo del servicio de transporte por vías férreas es muy económico. Es económico en término de lo que paga el ciudadano en ventanilla, pero los millones y millones de pesos del presupuesto nacional que salen para pagarle a estas empresas vienen de los aportes de cada uno de los ciudadanos. No es un transporte económico para el estado argentino. El transporte férreo está recibiendo, de manera ordinaria, al menos 1.300 millones de pesos al año”.
METROPOLITANO
Sergio Taselli es un empresario afín al gobierno nacional, que explotaba las minas de Río Turbio en Santa Cruz. Es el titular de Metropolitano y tiene subsidiadas toda la masa salarial de los empleados ferroviarios.
Los trenes de la línea Roca transportan unos 400.000 pasajeros por día y fueron privatizados a mediados de los 90, cuando ganó la concesión el grupo Metropolitano.
El consorcio estaba integrado por la constructora Ormas y la firma Trainmet, que agrupaba a compañías de colectivos. A partir de 1999, Metropolitano (que también se había adjudicado las líneas San Martín y Belgrano Sur) quedó en manos del llamado grupo Taselli.
Este holding tiene dos características salientes: Ha sido uno de los principales actores locales en las privatizaciones nacionales y provinciales. Y en el campo privado, su especialidad es tomar empresas en problemas y aplicar drásticos ajustes para recuperarlas. Hoy, entre otras compañías, controla Aceros Zapla, las eléctricas de Formosa y Catamarca, los talleres Materfer, Molinos Brunning y la láctea Parmalat.
A mediados de 2002 el gobierno de Eduardo Duhalde le rescindió la concesión de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio. Dos años después, la administración kirchnerista le quitó la concesión del San Martín tras la muerte de varios pasajeros por el mal estado de los trenes.
Desde entonces, el grupo Taselli mantuvo una buena relación con el Gobierno y al igual que los restantes concesionarios, Metropolitano comenzó a recibir cada vez más subsidios. En 2004, recibió un aporte estatal de $ 160.000 por día. Al año siguiente, cobró unos $ 240.000. En 2006, trepó a casi $ 330.000 diarios. Y en lo que va de 2007, el subsidio representa un desembolso diario de $ 400.000.
Respecto a los incidentes, la empresa argumentó que la crisis en los servicios se debe a la alta demanda. Taselli afirmó que el servicio ferroviario a su cargo "no puede crecer tan rápido" como para estar a la par del "crecimiento económico tan grande" que dijo se registra "en los últimos tres años". "Estamos transportando el doble de pasajeros" que en el 2003, dijo.
Para el empresario, los pasajeros "no viajan como animales, pero sí los coches van muy llenos". Y afirmó que "lamentablemente no se pueden poner más trenes, porque ahora salen cada 3 minutos, hay barreras que no se abren mucho y las formaciones no se pueden alargar". Así concluyó que el servicio eléctrico "está muy congestionado y eso se va a resolver", pero estimó que "va a tardar un tiempo más, por lo menos seis meses".
En cuanto a los subsidios que el Estado otorga a la concesionaria, precisó que "por el ex Roca se reciben 8 millones de pesos por mes y por el ex Belgrano, dos millones por mes". "No trabajamos a pérdida, pero no se está ganando", subrayó y agregó “que los pasajeros se han enojado bastante. Luego creo que el rumbo cambio, que no eran los pasajeros los que hacían los desmanes".
PATADA K
Como siempre, el presidente arremetió contra las políticas neoliberales hacia los ferrocarriles y reivindicó que el boleto mínimo se mantenga en 45 centavos para "respetar el bolsillo de los trabajadores". El gobierno no quiere que suban los precios, por lo tanto los subsidios a las empresas son cada vez mayores.
El mandatario agregó que se están haciendo "inversiones" en los ferrocarriles, más allá de que alguno podría recibir "alguna patada" por las fallas como las que se registraron en Constitución. "A algunos sinvergüenzas hay que pegarles una patada donde corresponde porque no tenemos ningún tipo de compromiso".
También recordó que en la década de los 90 "los trenes viajaban vacíos porque no había trabajo" y opinó que "ahora se asustan porque se para uno". "Hoy se asustan cuando se para un tren, pero ¿quiénes levantaban la voz cuando decían 'ramal que se para, ramal que se cierra'?, ¿quienes decían que por favor cuiden a los trabajadores argentinos?", se preguntó Kirchner.
