El ex presidente es optimista en cuanto al futuro de Argentina, pero considera necesario que el kirchnerismo llame al diálogo. El “Cabezón” ya comenzó su plan para retomar la conducción del PJ. Además, ayer, recibió guiños de Barrionuevo y Moyano.
“Argentina está condenada al éxito”, repitió tres veces en su discurso el ex presidente Eduardo Duhalde. “Aunque muchos se ríen cuando lo digo, realmente lo creo así”, agregó, en su primera aparición desde que volvió de Europa y desde que el matrimonio Kirchner sufrió el revés más duro de su carrera política. El eje central de su corta disertación fue la necesidad del Poder Ejecutivo en la búsqueda de diálogo y consenso con la oposición, el campo y los sectores empresariales.
Escoltado por Carlos Brown, ex intendente de San Martín y presidente del Movimiento Productivo Argentina, y el rabino Sergio Bergman, presidente de la Fundación Ciudadana, el ex mandatario le mandó un claro mensaje a Cristina Fernández de Kirchner: “Yo quiero decirle a la señora Presidenta que el camino vuelva a ser el diálogo. La necesidad del consenso es igual a la que era en 2001. Tenemos todas las posibilidades. Argentina tiene futuro”
El hombre oriundo de Lomas de Zamora afirmó que, cuando asumió la presidencia en 2002, “todo el sector productivo industrial estaba con pérdidas, ya no tenían valor nuestras empresas”, y, recordó, el gran apoyo que recibió de la iglesia católica para abrir un “ámbito de diálogo”.
“Parecía que no había destino y que caíamos en una anarquía que se lo llevaba todo. Se hablaba de que teníamos que entregar parte de la Patagonia, o que un conjunto de especialistas en economía del Banco Mundial y de organismos internacionales tenían que manejar la economía argentina. Y se produjo el milagro del diálogo y del consenso. Y yo le digo respetuosamente a la señora Presidente: el camino es ese, no hay otro camino. Debemos terminar con las peleas, con los agravios, tenemos que juntarnos los argentinos porque la situación es muy difícil”, aseguró el ex gobernador.
Mar tarde, Duhalde expresó que la crisis “en las finanzas internacionales todavía no ha repercutido con todo el peso en la economía del país” y reclamó a todos los argentinos “actuar con patriotismo y consenso”. “En Argentina, estamos condenados al éxito”, repitió por última vez, le cedió la palabra a Sergio Bergman y se retiró.
Por su parte, el rabino, cada vez más politizado, le exigió a la sociedad que “participe en la política” y que no sean “ciudadanos testimoniales” para que, de este modo, “se pueda construir la república” que hace falta. Luego, afirmó que en Argentina “hay un poder hegemónico que es el Ejecutivo” y apeló al juego de palabras en su discurso. Reclamó “refundar la Nación y no re-fundirla” y analizó que “la división de la sociedad no es una tragedia argentina, sino una estrategia de los políticos”.
“EL CABEZÓN” Y SUS PLANES
Desde que regresó del viejo continente el viernes pasado, Duhalde viene realizando los primeros pasos de su ambicioso plan: volver a tomar el control del Partido Justicialista para que el espacio no exhiba fisuras internas y evitar presentar más de una lista peronista en las elecciones presidenciales del 2011, con el fin de no dividir votos.
Para lograr esto intentará volver a seducir a los barones, intendentes y legisladores del conurbano bonaerense, para desechar del congreso del PJ provincial a figuras kirchneristas como Carlos Kunkel, Alberto Balestrini y José María Díaz Bancalari. Y aprovechando al máximo los cuestionamientos de gobernadores y dirigentes del PJ a la conducción del espacio, hoy en manos de Daniel Scioli.
Como “la reorganización del PJ” es su claro objetivo, el ex presiente abrió las puertas de su casa de Lomas de Zamora para recibir a distintos personajes del peronismo. Luis Barrionuevo, jefe del sindicato de los gastronómicos, Gerónimo “Momo” Venegas, líder gremio peones rurales, el ex gobernador Carlos Ruckauf y el ex jefe de gabinete de su presidencia, Alfredo Atanasof, entre otros, ya lo visitaron. En tanto, le otorgó a Javier González Fraga que le realice un informe sobre la situación económica nacional.
RECIBIÓ GUIÑOS DE LOS DOS LÍDERES DE LA CGT
A pesar de que el Gobierno Nacional haya nombrado como titular de Aerolíneas Argentinas a Mariano Recalde, un hombre de su confianza, el jefe de la Confederación General del Trabajo, Hugo Moyano, abrió las puertas a un posible acercamiento con el ex mandatario, al decir que “aceptaría” a Duhalde en la conducción del PJ.
Con más énfasis se mostró el líder de la CGT Celeste y Blanco, Luis Barrionuevo (esposo de la titular del PJ de San Martín, que fue en la misma lista que Kirchner en los comicios de hace una semana). El ex presidente de Chacarita dijo que jugaría “todo su monedero” a que Duhalde conduzca el justicialismo.
Por Gonzalo Cores
