El ex Ministro del Interior, actualmente en Europa, será recibido el viernes por el sumo pontífice en el Vaticano. Desde el entorno del chivilcoyense quieren evitar una lectura política del encuentro.
Florencio Randazzo volvió a ser cultor del bajo perfil iniciado un nuevo año electoral. Fue el anfitrión en los últimos meses de 2016 de reuniones con distintos espacios del peronismo bonaerense e intentó –infructuosamente- controlar la Presidencia en la Cámara de Diputados provincial con el doble objetivo de unir y ser cabeza del peronismo legislativo y relegar al massismo de espacio opositor interlocutor con el oficialismo. Durante el verano este varano ni asomó y entorno a él sólo hubo especulaciones.
Sin embargo, el viernes hará una importante aparición. El Papa Francisco recibirá a Randazzo en el Vaticano en una audiencia privada. El ex ministro está en la ciudad de Roma desde hace una semana; sus laderos mantuvieron la información sobre el encuentro bajo estricto silencio ya que no buscan rédito político del mismo en la campaña que se avecina.
El mismo día, el PJ bonarense intentará recomponer vínculos. Convocó a una reunión en San Vicente luego de que el cónclave en la ciudad balnearia de Santa Teresita se cayera por las divergencias entre los dirigentes que apoyan a Cristina Fernández y aquellos que no ven en la ex Presidenta –y si tal vez en Randazzo- la posibilidad de opción potable para mostrarle renovación opositora a la porción de la sociedad desencantada con la actual administración macrista.
