El expresidente presentó su libro «Para qué» en Mar del Plata y estuvo acompañado por varios dirigentes de peso. Además, las dos ausencias que hacen ruido puertas para adentro y la presencia de un diputado radical con estrecha relación con el fundador del PRO.
Mauricio Macri presentó por segunda vez su libro «Para qué» en Mar del Plata -la primera fue en La Rural, en el barrio de Palermo-, en su primera aparición pública del 2023. Luego de haber pasado unos días en el sur argentino, donde se encontró con Horacio Rodríguez Larreta, el expresidente viajó a «La Feliz», recorrió distintos puntos de la ciudad y encabezó dos actos políticos en los que habló sobre actualidad, Juntos por el Cambio y qué debería representar el espacio opositor para ganarle al kirchnerismo.
El dirigente del PRO estuvo en el salón La Normandina, brindó su discurso, caminó unos metros hacia el hotel de Costa Galana y volvió a dar una conferencia -con empresarios de la región-, organizada por las fundaciones Libertad y Global que, según los organizadores, en los dos eventos, hubo una participación de más de 2000 personas. En esos tramos en los que el ex jefe de Estado caminó, los peatones cantaban «Macri presidente» o «Volvé Mauricio», pero sin recibir respuesta positiva o negativa del dirigente.
Macri dejó en claro que quiere ser una carta fuerte en las próximas elecciones. En una de sus frases, expresó que está «en el ring», más allá de si será candidato o no en la boleta. Pero ayer, su mensaje político marcó la cancha y estuvo con varios dirigentes que viajaron hacia Mar del Plata para apoyar al expresidente en esta recorrida por el principal destino turístico del país.
La particularidad es que el expresidente juntó a dirigentes que, a priori, pelean por un lugar en la gobernación bonaerense o, por lo menos, para ser precandidatos. Además, de Hernán Lombardi, se vio a Joaquín De la Torre, Cristian Ritondo, Néstor Grindetti y Diego Santilli. También estuvieron María Eugenia Vidal, el ministro de Gobierno porteño, Jorge Macri, el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, y su par de Pinamar, Martín Yeza, que ofició de entrevistador durante la presentación del libro.

Además, la lista se completó con el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela; el diputado nacional por Santa Fe, Federico Angelini; la ex diputada nacional, Laura Alonso; el líder de Peronismo Republicano y Auditor General de la Nación, Miguel Ángel Pichetto; el ex secretario general de la presidencia, Fernando de Andreis; el exintendente de Quilmes, Martiniano Molina;el senador nacional por Misiones, Humberto Schiavoni y el diputado nacional de la Unión Cívica Radical (de gran relación con Mauricio), Martín Tetaz.
Sin embargo, si se observa la interna del partido amarillo, no estuvieron dos de los dirigentes más pesados del PRO: Larreta y Patricia Bullrich, ambos precandidatos a presidente del espacio amarillo. La exministra estuvo unos días en Los Toldos y ahora está en Brasil, mientras que el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires está de campaña en La Pampa, donde el 12 de febrero habría internas abiertas en el PRO. Larreta apoya al diputado nacional, Martín Maquieyra, que enfrenta a un candidato del radicalismo.
El alcalde porteño y la titular del espacio son los dos principales candidatos a presidente del partido y vienen realizando campaña formal desde el año pasado. Por eso, su ausencia hace ruido en la interna. No obstante, no es un escenario cómodo para ellos porque Macri no se terminó de bajar de una posible candidatura a presidente. «No me voy a bajar de un lugar donde no me subí», expresó el fundador del PRO.

Por otro lado, en cuanto a dirigentes de la ciudad de Buenos Aires, tampoco estuvieron presentes en «La Feliz» ni Fernán Quirós ni Soledad Acuña, más cercanos a Larreta. Los dos ministros, de Salud y Educción, respectivamente, cuidan la interna producto de su afinidad con Larreta -de hecho, Quirós lanzó su candidatura y Acuña puede llegar a ser candidata en la Ciudad-.
En sí, más allá de los dirigentes presentes, Macri aprovechó para hablar sobre la actualidad política y fue muy crítico con el gobierno nacional y otros de la región que identificó con similar perfil. El expresidente cuestionó «los problemas gravísimos que nos generaron el populismo» y definió a la actual gestión de Alberto Fernández como «la peor de la saga que nos ha perjudicado tanto».
Además, también reconoció que este gobierno nacional «tiene y deja dos bombas activadas» para la próxima administración. Y mencionó una deuda de 13 billones de pesos que vence este año y la deuda del Banco Central «que no para de crecer, cada siete meses un PBI».

En paralelo, dijo que el país está en manos de un gobierno que solo «busca cómo llegar» al fin de su mandato y «oculta, utilizando hasta la última ventaja, sin encarar los problemas de fondo».
La última vez que Macri había estado en Mar del Plata fue en noviembre del 2021, antes de las elecciones legislativas, donde encaró una agenda blanda en respaldo a los candidatos de Juntos por el Cambio de esa ciudad gestionada por Guillermo Montenegro, dirigente del PRO.
