A 100 días del inicio de la Copa del Mundo, la situación geopolítica global está al borde del colapso luego de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.
El mismo día que la FIFA se hizo eco en sus redes sociales de que faltaban solo 100 días para Mundial 2026, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, anunció que su capacidad para garantizar un Mundial seguro y exitoso se vería obstaculizada por la falta de financiación de su dependencia. No es un tema menor, sobre todo a raíz de los acontecimientos de las últimas semanas.
Los ataques de EE. UU. e Israel y la respuesta de Irán
El 28 de febrero Israel y EE. UU., uno de los organizadores del certamen, bombardearon Irán a gran escala con el objetivo de debilitar el régimen de Alí Jameneí, quien fue asesinado en uno de los ataques. A mediados de año, la selección asiática iba a jugar por el grupo G en Los Ángeles y Seattle. Hoy, la Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán (FFIRI ) contempla no asistir como una opción real. «Lo que es seguro es que, tras este ataque, no podemos esperar que la Copa Mundial se presente con esperanza», declaró su presidente. Puede caerle una multa de hasta 500.000 francos suizos.
En respuesta a la ofensiva estadounidense, el régimen iraní respondió con ataques cruzados tanto en objetivos estratégicos como en infraestructuras militares y energéticas. Una de ellas, la Embajada americana en Arabia Saudita, otro de los países clasificados a la Copa del Mundo. Qatar y Jordania también sufrieron la “respuesta”; este último será rival de Argentina el 27 de junio en la primera fase. Irak, que jugará el repechaje internacional el 26 de este mes, también. Donald Trump, galardonado en 2025 con el FIFA Peace Prize, prometió represalias.
Cabe recordar que si bien Irán tiene costa en el Golfo Pérsico, zona de prioridad absoluta para la política de seguridad estadounidense, no forma parte del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) por diferencias geopolíticas, religiosas y políticas con los demás países del área.
Además de lo ya mencionado, los ciudadanos iraníes enfrentan restricciones significativas al solicitar visas para entrar a EE. UU. debido a una prohibición de viaje impuesta por la administración de Trump en junio pasado, aunque permite la exención a «cualquier atleta o miembro de un equipo deportivo”.
Si Irán decidiera desistir de ir al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA podría decidir sustituir a dicha federación por otra según el apartado 6.7 del reglamento. No sería la primera vez que ocurre.
La delicada situación en Guadalajara
Cruzando la frontera, otro pequeño gran inconveniente. El Gobierno de Jalisco confirmó la muerte de “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, en un operativo de fuerzas federales a fines del pasado. El aeropuerto de Guadalajara, sede del Mundial y de la llave A de la repesca internacional fue “tomado” por narcotraficantes. Después de dos días, el 24 de febrero, el estado levantó el “Código rojo” para normalizar sus actividades.
“El fútbol une el mundo” es una de las banderas de la FIFA. Mucho tendrá que trabajar Gianni Infantino, su mandamás, para hacerle creer al planeta una vez más que el deporte puede mirar hacia un lado. Por ahora, su voz brilla por su ausencia, pero su presencia en el Consejo de la Paz creado por Trump habla por sí sola.
