Comienzan a delinearse quienes apoyarán a Sergio Massa, y quienes a Javier Milei, los dos candidatos presidenciables que más chances tienen de ingresar a segunda vuelta.
Lo poco competitiva que se la visualiza a Patricia Bullrich en las encuestas, donde casi ninguna la posiciona en un eventual balotaje, genera ruido y divisiones internas en Juntos por el Cambio.
La categorías halcones y palomas vuelve a plasmarse como lo fue en las PASO con la disputa entre Horacio Rodríguez Larreta Larreta-Bullrich, y comienzan a delinearse quienes apoyarán a Sergio Massa, y quienes a Javier Milei, los dos candidatos presidenciables que más chances tienen de ingresar a segunda vuelta.
Naturalmente, aquellos sectores ligados a Larreta que perdieron en las primarias ya comenzaron a especular no solo con ayudar a Massa si a Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.
En ese escenario, se habla de una «rebelión radical». Por caso, el sector que responde a Gustavo Posse, que el 10 de diciembre deja el poder en San Isidro tras cuatro décadas, es otro electrón suelto cuyos movimientos son observados por el sistema político.
Posse todavía le responde al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, quien ya se sacó una foto con Massa, generando un abanico de especulaciones y malestar en las filas cambiemistas.
A ese sector le queda en pie, en primer lugar, la candidatura de Mauricio D’Alessandro a la intendencia de San Martín, tras imponerse en las PASO, es una de las apuestas de ese sector que sigue en pie. No obstante, como ya es un secreto a voces, es difícil, por bueno que sea un candidato local, que compense el efecto negativo que representan hoy Bullrich y Grindetti.
En paralelo, el hombre de confianza de Posse, el diputado Walter Carusso, aspira a renovar su banca por la primera sección electoral. Ocupa el séptimo lugar y, con estos números, los pronósticos no le resultan auspiciosos. ¿Con quién tenderá puentes el possismo en el llano? ¿Cómo sobrevivirá? ¿De dónde obtendrá los recursos para intentar recuperar San Isidro? son los interrogantes que se imponen.
