El intendente escuchó los reclamos de los vecinos en una marcha que se realizó hace más de una semana, pero ya antes había trabajado en tándem con Provincia para remover un grupo de autoridades policiales junto al Ministerio de Seguridad bonaerense. Se comprarán nuevas cámaras y más patrulleros, que ya transitan las 24 horas en las cuadriculas del distrito. El centro de monitoreo se mudará en los próximos meses y ampliará su capacidad. Ya hubo reuniones para organizar 13 corredores escolares que abarcaran a 70 establecimientos educativos.
Hace una semana, más de 200 vecinos de San Martín se acercaron hasta el Palacio Municipal para reclamar por mayor seguridad. La concentración se organizó luego de que se conociera el asesinato de Julio Omar Núñez en un episodio delictivo. El dato inédito fue que el intendente Gabriel Katopodis bajó de su oficina para mezclarse entre los manifestantes, escuchar sus reclamos y dejarles un mensaje.
Nunca el anterior intendente Ricardo Ivoskus había salido de su despacho para dialogar con manifestantes cada vez que había una marcha contra la inseguridad. El episodio marcó un puntapié inicial para lo que son una serie de medidas que Katopodis tomó para combatir la problemática.
En esa ocasión, Katopodis expresó a los manifestantes que “estamos todos del mismo lado. Estamos cansados de la situación de inseguridad que vivimos en la calle, todos, mis hijos, mi señora. Todos tenemos en la familia a alguien que le robaron, lo mataron o le hicieron algo. Vamos a sacar a toda esta gente que nos está cagando la vida. Lo único que tienen que saber ustedes es que estamos todos de la misma vereda”.
Más allá del mensaje de acompañamiento para los vecinos, el intendente informó sobre algunas acciones que se tomaron desde el Municipio: “Hemos removido toda la cúpula policial de San Martín, el departamental, el distrital y a cuatro comisarios. Compramos 20 patrulleros, compramos cámaras. El Municipio y el tipo que está acá se ponen al frente de la seguridad de San Martín”. Como si fuera poco, rodeado de manifestantes, Katopodis redobló la apuesta y dijo que le cortarán “la cabeza a cada comisario y cada policía que no esté laburando para la seguridad. Vamos a exigir a la Provincia, a Nación y a la Justicia que nos den los recursos y el respaldo para tener las calles seguras en San Martín. Tenemos la decisión de no borrarnos, de no mirar para otro lado, de laburar con todos ustedes”.
Las promesas de Katopodis en esa noche caliente comenzaron a verse en lo concreto. Desde la Municipalidad de San Martín se trabajó en conjunto con el Ministerio de Seguridad bonaerense que encabeza Ricardo Casal para remover varios comisarios que eran sospechados de connivencia y complicidad con el delito y el narcotráfico, y con el robo de automotores.
Las nuevas autoridades policiales están encabezadas por el flamante Jefe de la Dependencia de la Jefatura Distrital de San Martín es Walter Golia. El Comisario Departamental será es Miguel Ántel Macario. Los relevos continuaron y el nuevo Comisario de la 4ta. de José León Suárez es Héctor Castillo. En la Departamental de Suárez, en la subcomisaría está Pablo González. En la Comisaría 9na. de Villa Ballester tomó el mando Daniel Herrera. Y como Jefe de Destacamento de San Andrés quedó el subcomisario Hugo Reyes.
Pero no solamente hay cambios de nombres en las autoridades policiales del distrito. Además, para mediados de mayo se instalarán GPS en los 32 patrulleros del distrito. Y se mudará la Central de Monitoreo de Cámaras de Seguridad a Ruta 8 y Roca, un lugar mucho más acorde y amplio que el diminuto espacio que ocupa actualmente sobre la calle San Lorenzo.
También, en breve, se convocará a licitación para instalar 300 nuevas cámaras en el distrito, y se van a adquirir 27 patrulleros más con GPS. Otro dato relevante es que todas las cuadriculas del distrito ya son patrulladas las 24 horas.
Entre tanto, este viernes 30 de marzo se realizó una reunión de trabajo con directivos de las escuelas públicas y foros de seguridad del distrito para presentar los objetivos del plan de “Corredores Escolares”. Consistirá en la conformación de un circuito de patrullaje de zonas que comprenden establecimientos educativos, con el objetivo de garantizar protección a los alumnos. El programa de seguridad posee, fundamentalmente, tres ejes: prevención, articulación y participación, y concientización. A partir de este plan, se establecerán 13 corredores en diferentes barrios para garantizar seguridad en zonas aledañas a 70 escuelas públicas y privadas de todos los niveles.
Además del circuito de patrullaje establecido en función de las manos de circulación vehicular –que estará a cargo de Protección Ciudadana, Tránsito, Defensa Civil, Policía Bonaerense y Policía Bonaerense 2-, la medida incluye la cooperación de educadores, padres, vecinos y comerciantes, en cuanto a la guarda de los trayectos y la difusión de la iniciativa.
Los horarios de los corredores serán de 7.45 a 8.15, de 12 a 12.30, de 13 a 13.20, y de 17 a 17.20.
La duda que persiste es si esto servirá para palear o no este problema agobiante que atrviesa a las principales ciudades del país y, sobretodo, al conurbano.

