Se perdieron 75.000 puestos de trabajo en pymes industriales el año pasado. En la industria en general, se pierden 15.000 mensuales, advirtieron desde la UIA.
La industria argentina atraviesa una crisis severa. El presidente de la Unión Industrial, Martín Rappalini, advirtió que desde marzo “se pierden de 1.000 a 1500 puestos mensuales en la industria”. Las pymes industriales sintieron el fuerte impacto de la política económica desde 2024. Entre enero de 2024 y enero de 2025 cerraron 30.000 pymes industriales y se perdieron 70.000 puestos de trabajo. En el primer semestre la crisis se agudizó y creció más del 50% la pérdida de puestos sólo en el primer semestre.
Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos IPA, señaló a BAE Negocios: “Hay sectores que están atravesando una crisis severa por la caída de mercado interno. El gran ingreso de productos importados que reemplazan los productos de industria nacional significan despidos, suspensiones y cierres. Esto se va a intensificar y va a ir increscendo. Las empresas están al límite, esperando un cambio, a partir de la estabilidad de la economía que haya una reactivación. La situación actual es insostenible”.
En otros momentos, las empresas buscaron créditos para poder financiarse y seguir esperando una mejora, pero esta vez todo está complicado. “El financiamiento es muy caro, las empresas no pueden financiarse para darle sustentabilidad a la crisis. No pueden decir me financio hasta ver cómo sigue, las tasas llegan hasta el 70%, si como cliente pyme pido un giro en descubierto porque tengo que pagar salarios o para venta de cheques va del 45% hasta 70%. Dada la crisis de las pymes, para ningún banco las pymes son sujetas a créditos, ni préstamos”, explicó Rosato.
Cómo impacta esta falta de financiación, el presidente de IPA explicó “complica la producción y se traslada al trabajador. Las empresas que no consiguen financiamiento, comienzan a pedir a sus trabajadores menos horas, menos días de trabajo y el ajuste dentro de una pyme e industria se genera en todos los sectores. Hasta hay un freno en el sector energético, petróleo, gas y hasta minería, traen todo de afuera y repercute en la actividad industrial. Es el efecto dominó: caída de la productividad, por falta de mercado interno, debido a la falta de poder de venta por las importaciones. Tarde o temprano perjudica la situación de los trabajadores, no sólo con despido sino suspensiones y esto representa un baja en porcentaje de sueldo, el trabajador cobra menos y es menor poder de compra”.
