Pullaro, Llaryora y Torres aceleran la construcción de un espacio propio de cara al nuevo Congreso que entrará en funciones en los próximos días. La jugada deja en segundo plano a Pichetto, que aspiraba a liderar la alternativa intermedia en Diputados
Los gobernadores Maximiliano Pullaro, Martin Llaryora e Ignacio Torres dieron un paso clave este miércoles en la Cámara de Diputados y avanzaron en la creación del Bloque Provincias Unidas, cuyo lanzamiento formal está previsto para el mismo día. La movida ya generó tensiones internas y dejó como uno de los principales desplazados a Miguel Ángel Pichetto, que aspiraba a seguir al frente de la bancada y optó por no asistir a la reunión constitutiva.
A esta altura, la vicegobernadora santafesina y diputada electa, Giselle Scaglia, se perfila como la futura presidenta del nuevo espacio, que reuniría alrededor de 17 integrantes. Al encuentro también se sumaron el gobernador de Chubut y la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto, además del propio Pullaro.
El armado expone el límite de la paciencia de varios mandatarios con la gestión de Javier Milei, pese al triunfo de octubre y al canal de diálogo que abrió Diego Santilli. Desde el entorno de los gobernadores remarcan que se trata de un espacio que busca expresar sus demandas: cuestiones presupuestarias, reclamos de obras y mantenimiento vial. Según uno de los operadores, el Gobierno desoye las urgencias provinciales, mientras que otro mandatario sostuvo que el oficialismo actúa sin negociar y se envalentona con el resultado electoral.
El bloque incorporará a dirigentes con perfil federal como el exgobernador Juan Schiaretti, así como a referentes del radicalismo como Martín Lousteau y Pablo Juliano. También está previsto que el socialismo santafesino se integre, mientras que los diputados de la Coalición Cívica, alineados con Elisa Carrió, analizan su ingreso: ni Maximiliano Ferraro ni Mónica Frade participaran del encuentro.
Según uno de los presentes, el objetivo es sumar a la mayor cantidad posible sin que eso derive en un espacio amalgamado sin cohesión. De hecho, también se espera la incorporación de legisladores de Jujuy y Corrientes que responden a Carlos Sadir y Gustavo Valdés.
La discusión por la presidencia del bloque tensionó el vínculo con Encuentro Federal, el espacio que hasta ahora nucleaba a los gobernadores. Pichetto y Nicolás Massot no asistieron y quedaron afuera de la nueva estructura. Quienes impulsan a Scaglia argumentan que buscan una conducción con fuerte anclaje territorial.
Un diputado advirtió que en los próximos días habrá que contener a Pichetto y que algún gobernador debería comunicarse con él antes del martes, cuando vence el plazo para formalizar ante Martín Menem la conformación del bloque, que aspira a ubicarse como la tercera minoría detrás de Unión por la Patria y La Libertad Avanza.
Desde dentro del grupo anticipan que buscarán ocupar un rol opositor no alineado al kirchnerismo y con agenda propia. A la vez, señalan que no tienen grandes expectativas de que el Gobierno esté dispuesto a negociar.
El movimiento ocurre en paralelo a un cambio en la estrategia del oficialismo, que en los últimos días reforzó el diálogo con gobernadores peronistas del Norte Grande, entre ellos Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo. Ese bloque regional tendrá mañana una reunión en Buenos Aires, en la que también evaluará la posibilidad de conformar su propio espacio parlamentario.
