Un grupo de especialistas quiere limitar las colectoras en la reforma electoral.
El debate de la reforma electoral que se propone encarar el Gobierno en el Congreso sumó las propuestas de una plataforma denominada Argentina Elige, integrada, entre otros, por el ex director electoral nacional Alejandro Tullio. Con eje en la limitación de alianzas y colectoras, y en el control del financiamiento de las campañas, el grupo propuso condiciones básicas para que el paso del actual sistema de boletas a uno electrónico o de boleta única en papel resulte exitoso.
En un encuentro que se desarrolló en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Tullio y Julia Pomares, directora ejecutiva del Cippec, llevaron la voz cantante de las iniciativas de Argentina Elige, plataforma que recuerda a Argentina Debate, que organizó el primer debate presidencial en la Argentina.
Si bien en la presentación consideraron que tanto la boleta única electrónica, o en papel, serían superadoras del sistema actual de votación, enfatizaron que los puntos más importantes de una reforma electoral son los referidos a las alianzas, al financiemiento de los partidos y al fortalecimiento de las instituciones de control electoral.
"Para que cualquier sistema funcione, hay que atender el tema de la multiplicidad de partidos", dijo Pomares. Y Tullio puntualizó que en la Argentina existen 42 partidos nacionales y 639 en total. Pomares indicó que la normativa que define cómo se pueden formar alianzas electorales en el país "es muy laxa" y dificulta identificar a quién se está votando.
"Hay que eliminar maniobras como las colectoras. Terminan en casos como el de [Gerardo] Morales, en Jujuy, que estuvo pegado a cinco candidatos presidenciales", sostuvo Pomares.
"Se está proponiendo una solución instrumental [por el cambio de boleta], pero sobre algo que está mal. Si se mantiene la multiplicidad de alianzas, la boleta única electrónica también será complicada", dijo Tullio.
Entre las propuestas que los integrantes de la plataforma pidieron que el debate legislativo tenga en cuenta estuvieron la transparencia en el financiemiento de las campañas, el ordenamiento del calendario electoral y el refuerzo de la autoridad de control de los comicios.
Tullio señaló que sólo las normas de control de financiamiento a nivel nacional se cumplen, en una escala mínima, pero no se controla el flujo de dinero para las campañas de candidatos a gobernador e intendente.
"El financiamiento de la política es opaco y los controles, débiles", planteó el ex director electoral, que dejó el cargo a fines del año pasado. Además, resaltó que la justicia electoral tiene "sólo siete contadores para auditar los 639 partidos políticos".
Pomares consideró clave que "el calendario electoral sea previsible". Tullio planteó que la razón para ordenarlo "no debe ser el argumento del agotamiento cívico, sino la previsibilidad en el tiempo y la equidad de la competencia".
El ex director electoral recordó "el escándalo [de las elecciones] de Tucumán". Aseguró que la quema de urnas en la elección general del gobernador, en agosto del año pasado, se lo "llevó puesto" aunque el control de esos comicios no le correspondía a la Dirección Nacional Electoral, sino a la autoridad provincial.
Tullio destacó que la Dirección Nacional Electoral, que está en la órbita del Ministerio del Interior, "debería depender del Poder Legislativo, o ser un ente autárquico y autónomo del Poder Ejecutivo".
