Luego de ser considerado sano por la justicia italiana, el represor afronta cargos por la desaparición, tortura y asesinato de Angela Gullo, Giovanni Pegoraro y su hija Susana, entre 1976 y 1977.
Impune en la Argentina por "demencia senil", considerado sano por la justicia italiana, en Roma comenzó el proceso al almirante Emilio Massera, uno de los peores represores de la última dictadura militar Argentina que el país padeció entre 1976 y 1983.
Los peritos médicos italianos que lo visitaron concluyeron que Massera es "capaz de entender y querer", o sea consciente de sus actos. En Italia el almirante es muy conocido: era la figura más importante de la filial argentina de la logia masónica P2 (Propaganda Dos) de Licio Gelli, que fue disuelta por una ley del Parlamento peninsular.
El proceso está rubricado como concurso agravado de crueldad en la muerte de tres ciudadanos italo-argentinos que pasaron por el campo de exterminio de la ESMA, la Escuela de Mecánica de la Armada de Buenos Aires. Se estima que allí estuvieron secuestradas ilegalmente unas 5000 personas, la gran mayoría de las cuales fueron "desaparecidas" para siempre.
Las tres víctimas fueron la calabresa Angela María Aieta de Gullo, madre del que fuera líder de la Juventud Peronista, Dante Gullo, actualmente diputado justicialista; el empresario Giovanni Pegoraro y su hija Susanna, nacida en la Argentina y embarazada cuando fue secuestrada.
En cautiverio Susana dio a luz una niña y de inmediato fue después asesinada, como era costumbre en los centros de represión de la dictadura militar. La bebé fue entregada a uno de sus captores y recuperada ya adulta hace unos años por las Abuelas de Plaza de Mayo, cuya presidente, Estela Carlotto, estuvo presente en el aula del juicio.
Los tres fueron secuestrados por un "Grupo de Tareas" en 1976 y 1977 y llevados a la ESMA, cuyo titular era Massera como comandante en Jefe de la Armada y miembro de la Junta Militar.
En Italia fueron ya procesados y condenados por los mismos hechos en la ESMA los represores Jorge Eduardo Acosta, Alfredo Astiz, Jorge Vildosa y Antonio Vañek a cadena perpetua. El caso de Massera fue puesto aparte porque en Argentina se lo considera inimputable por "demencia".
En el proceso a Massera serán escuchados varios testigos importantes. En primer lugar el ex consul de Italia en Buenos Aires, Enrico Calamai, considerado un héroe por haber salvado de la muerte a muchos perseguidos facilitando su salida de la Argentina durante la dictadura militar. Calamai ha sido condecorado por el gobierno argentino.
También declararán el juez de la Corte Suprema de Justicia argentina, profesor Eugenio Zaffaroni y el director de cine Marco Bechis.
El almirante Massera ha sido declarado ausente en contummacia y es asistido legalmente por la abogada Luciana Canonaco.
La Primera Corte de Roma anuncio un calendario de audiencias de los testigos para el 5 y 18 de noviembre y el 14 de diciembre.
Los abogados de parte civil, que defienden los derechos de las víctimas, comentaron que el comienzo del juicio a Massera es muy importante. "No está más en discusión la capacidad de Massera que está absolutamente en condiciones mentales de comprender el significado del debate judicial", dijeron.
