El exgobernador de Tucumán negó los hechos que se le imputan en su declaración de fines de abril; el juez Osvaldo Rappa también lo embargó por 2,5 millones de pesos.
La Justicia federal al exgobernador de Tucumán y ex senador nacional, José Alperovich, por considerarlo responsable de haber abusado sexualmente de su sobrina y ex secretaria personal en 2017. En total, se documentaron nueve hechos de abuso: dos en un departamento de Puerto Madero y siete en la provincia de Tucumán.
El procesamiento, dictado por el titular del Juzgado Criminal y Correccional 35, Osvaldo Rappa, sobreviene a dos semanas de que, por primera vez luego de tres pedidos por parte de la fiscalía, Alperovich brindara declaración indagatoria por Zoom. En ese trámite, el ex mandatorio provincial negó las acusaciones.
La denuncia contra el exfuncionario fue presentada en 2019 por su sobrina segunda y por hechos de abuso sexual ocurridos dos años antes. En ese momento, la causa se tramitó a la vez en dos jurisdicciones, el fuero criminal y correccional de la Ciudad de Buenos Aires y la Justicia tucumana. Pero en mayo, tras una resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el expediente pasó a la Ciudad, de acuerdo con lo planteado en su dictamen por el Procurador General interino, Eduardo Casal.
El 14 de diciembre de ese año, Alperovich invitó a su sobrina a subirse a un avión privado. Recién en Buenos Aires, la joven se enteró que iba a pasar la noche en el departamento de Alperovich, en Zencity, un complejo de cuatro edificios ubicado en el Dique 1 de Puerto Madero. Aunque el ex gobernador tenía dos departamentos con entradas independientes, decidió que la joven duerma con él y mandó a otro asesor al segundo departamento.
Según la denuncia, luego de cenar, Alperovich comenzó a manosearla y a besarla. La joven logró soltarse y se encerró en un dormitorio. Al día siguiente, el entonces senador actuó como si no hubiera pasado nada y hasta la mandó a comprarse un vestido a un shopping.
Apenas doce días después, el 27 de diciembre, la escena se repitió en el mismo lugar, aunque en ese caso la joven viajó a Buenos Aires en un vuelo de línea. Cuando estaba abusando de ella, siempre según la denuncia, Alperovich se ufanaba de ser “un violinista famoso André Rieu” por su “habilidad para mover sus dedos”.
A partir de ese momento, los abusos siempre ocurrieron en la provincia de Tucumán, en una casa alquilada y en los autos que utilizaba Alperovich para sus traslados de campaña. La joven comenzó trabajando en el Ministerio de Gobierno y Justicia de Tucumán. En noviembre de 2017, Alperovich la invitó a sumarse a su equipo.
