Tanto el Frente de Todos como Juntos profundizaron su trabajo territorial en esa región para poder llegar de la mejor manera el próximo domingo. Las claves de esas secciones.
La 1° y la 3° sección electoral de la provincia de Buenos Aires son las regiones claves para las elecciones generales del próximo domingo. Así lo entienden las dos coalición más importantes. Juntos ganó en la Primera y el Frente de Todos lo hizo en la Tercera.
En esta última, el oficialismo ganó en casi todos los distritos (con excepción de Quilmes y Cañuelas). Con 4.425.831 personas habilitadas para elegir la categoría de diputados nacionales, el FdT se impuso en ese territorio electoral con el 39,5% contra el 31% que obtuvo Juntos; pero la diferencia fue mucho menor que la que obtuvo en el 2019, donde duplicó a su rival con un 60% vs 30%. Incluso que la del 2017: en plena ola amarilla, el peronismo, sumado Unidad Ciudadana y el Frente Renovador, el peronismo sacó el 56,31% en la región que fue clave para que Alberto llegué a la Casa Rosa y Kicillof a la gobernación bonaerense.
Por caso, en La Matanza, bastión peronista por excelencia, y epicentro de la tercera, el Fdt alcanzó en las PASO el 45,4%. Un número para nada despreciable, pero si se compara con 2019, cuando la misma fuerza sacó más del 64% de los votos, se ve una reducción significativa.
Por eso, el despliegue territorial de la Tercera sección electoral es elocuente, y no solo para el oficialismo sino también para la oposición. Desde esa premisa se explica que el jefe de campaña de Juntos durante las PASO fue el intendente de Lanús, Néstor Grindetti. Cómo así también se explica que Martín Insaurralde sea el jefe de gabinete del gobierno provincial.
La primera sección electoral es otra foto. Allí el oficialismo no solo redujo su caudal de votos de manera nítida sino que perdió en distritos importantes donde gobierna como son el caso de San Martín, Morón, Tigre y San Fernando.
A estos distritos donde gobierna el FdT y perdió en las PASO se le suman Ituzaingó, General Rodríguez, Luján, Mercedes, Navarro, General Las Heras, donde también se impuso Juntos.
OPTIMISMO DISCRETO Y TRABAJO TERRITORIAL
Tal como viene comentando esté medio, por lo recién comentado, el presidente, los intendentes y los ministros del FdT profundizaron su trabajo territorial, poniendo énfasis en ambas secciones electoral.
Algunas encuestas hablan que el oficialismo podría achicar la diferencia que sacó Juntos en las PASO e incluso empatar. Pero en público, a diferencia de la campaña de septiembre, no se ve a los dirigentes de la coalición gobernante de la provincia con una postura triunfalista.
En off, el jefe de gabinete nacional, Juan Manzur, de bastante participación en la provincia, buscó mostrarse optimista en las últimas horas respecto a las elecciones del domingo próximo en territorio bonaerense. «En la Provincia empatamos o ganamos, van a ver», subrayó ante un puñado de colaboradores el lunes por la tarde.
Un intendente, de muy buena relación con Manzur, lo grafica de otra manera: “En las PASO jugamos un amistoso y vimos que pasaba. En las generales jugamos por el campeonato”.
LA INSEGURIDAD DE COLÓ EN LA AGENDA
Tal como se comentó al principio, La Matanza es un distrito clave para el peronismo. En las últimas horas se dio un hecho que podría complicar la elección del oficialismo: un delincuente mató a un comerciante en plena luz del día en la localidad de Ramos Mejía.
Cómo si fuese poco, el controvertido ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni cometió un error no forzado y mandó a reprimir a los vecinos que reclamaban anoche en la puerta de la comisaría. Esto generó un cántico que no se escuchaba desde el 2001: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”.
En rigor: ¿empañará este hecho el óptimo oficialista?. El domingo se sabrá cuánto repercutirá en el electorado un suceso que profundiza el descontento social generalizado con la clase política.
