El gobernador busca aprobar la ley fiscal con apoyo clave de los radicales. La sesión clave será este viernes 27, con una doble jornada en Diputados y Senadores.
En un contexto de legislatura fragmentada y marcadas tensiones políticas, Axel Kicillof se prepara para una nueva sesión clave en la Legislatura bonaerense, donde intentará avanzar con la aprobación del presupuesto para el año 2025. La sesión, convocada para este viernes 27, donde se prevé una jornada intensa con reuniones paralelas en Diputados y Senadores. En este escenario, el gobernador busca asegurar los recursos necesarios para afrontar un año de desafíos económicos, que incluirán un ajuste fiscal y un fuerte enfoque en la obra pública.
La semana pasada por falta de acuerdos, los senadores bonaerenses dejaron caer la sesión para tratar el Presupuesto provincial 2025 y los diputados hicieron lo mismo en la sesión del jueves, de modo que postergaron su tratamiento y también el del proyecto Fiscal Impositivo.
A pesar de las disputas internas entre oficialismo y oposición, Kicillof ha logrado sumar el apoyo de un sector clave: los radicales alineados con Martín Lousteau y Facundo Manes. Este respaldo resultó decisivo en la etapa previa de negociaciones en la Cámara de Diputados, donde el proyecto ya cuenta con despacho de comisión. Los legisladores radicales de la UCR-Cambiemos, que recientemente fueron derrotados en la interna por la conducción del Comité Provincia, decidieron respaldar al gobernador en este tramo decisivo.
El presupuesto para el 2025 contempla un gasto estimado de 34 billones de pesos y prevé un déficit primario de $628.680 millones. En cuanto a la legislación fiscal, el paquete impositivo incluye un incremento de hasta el 28% en los tributos «patrimoniales» (como patentes e impuestos inmobiliarios), mientras que se propone un congelamiento en las alícuotas de Ingresos Brutos. Aunque desde la oposición reconocen que no se trata de una ley tan severa como la de 2024, existen críticas por el impacto de la presión fiscal, especialmente por parte de sectores como el PRO y la Coalición Cívica.
Uno de los frentes más tensos en la legislatura es la disputa interna donde en particular, el gobernador se enfrenta a la resistencia de La Cámpora, liderada por Máximo Kirchner, que plantea una serie de objeciones al proyecto y que podría dificultar la aprobación final en Diputados. La composición fragmentada de los bloques y la disputa por la conducción del cuerpo legislativo también suman incertidumbre a la situación.
Un tema paralelo que sobrevuela el debate en la Legislatura es la propuesta de los intendentes del PJ para eliminar la legislación que limita las reelecciones indefinidas. Esta ley, que fue sancionada durante la gestión de María Eugenia Vidal, afecta a más de 80 jefes comunales, quienes no podrían presentarse en las elecciones de 2027 si se mantiene vigente la norma. Aunque el gobernador ha mostrado su respaldo a la iniciativa, se descarta que sea una prioridad para el Ejecutivo en esta instancia.
La jornada del 27 de diciembre será clave para Kicillof, quien buscará avanzar en la aprobación de un presupuesto que le permita avanzar con obras clave en la Provincia. La sesión también será un termómetro político de cara a las elecciones de 2025, donde las tensiones internas y las negociaciones previas entre oficialismo y oposición marcarán la agenda en el último tramo del año.
