Si bien la ley ómnibus quedó frenada en el Congreso, Javier Milei pudo desregular la economía argentina en muchos ítems con el mega DNU que ejecutó a pocos días de haber asumido.
Son varios los sectores del circulo rojo y empresas que se vieron beneficiadas por el decretó que contó con la pluma de quien fuera presidente del Banco Central durante el fallido Gobierno de Mauricio Macri, Federico Sturzenegger.
Las empresas de medicina prepaga, que cosecharon ganancias extraordinarias en los últimos años, donde incluso la mayoría de ellas fueron ayudadas por el Estado para pagar los sueldos durante la pandemia, fue un lo de los sectores más beneficiados. Tal es el caso de Swiss Medical cuyo titular, Claudio Belocopitt, es además el portavoz del sector.
La teoría de Milei es que la desregulación genera competencia y eso beneficia a los clientes: la realidad es que Belocopitt festejó el DNU y anunció que definirán los aumentos discrecionales junto a los otros dueños de prepagas. No van a competir, están cartelizados, se pondrán de acuerdo con el aumento, tal como está sucediendo.
El DNU de Milei derogó la potestad del Estado de autorizar y revisar los valores de las cuotas, que si una prepaga quiebra se pueda transferir sus afiliados a otra similar y que no habrá intervención estatal en los aranceles mínimos ni en los modelos de contrato. O sea, no habrá más plan básico obligatorio.
DEUDAS DE IMPORTACIÓN
Cómo si fuese poco, por los problemas del salto del dólar y las dificultades para importar insumo, las prepagas están contrayendo importantes deudas.
Consultado por medios periodísticos, Ana María Salvati, presidente de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), explica que, por caso, en su rubro todavía falta mucho para que se normalice la situación con los insumos porque hay deudas grandes con los importadores y que a esa situación ahora se suma el hecho de que se duplicó el valor de los materiales en cuestión.
Fuentes del sector privado de salud le comentaron al diario Clarín que “efectivamente registran un incremento en el valor de insumos y materiales descartables y que los precios se dispararon a niveles siderales”.
Como ejemplo, brindan la lista de uno de los proveedores de suturas, descartables de Unidad de Terapia Intensiva y kinesiología que llegaron con un 125% de aumento.
Vale recordar que a partir de diciembre, el Gobierno comenzó un proceso de regularización del pago del flujo de importaciones a la Argentina. Con sus primeras medidas, el importador ya no necesita obtener una SIRA para poder ingresar los bienes y la normativa establece un cronograma objetivo y uniforme para pagar las importaciones ingresadas a partir del 13 de diciembre.
La normativa cambiaria no permite a los importadores pagar las importaciones que ingresaron antes del 13 de diciembre mediante la compra de dólares con pesos en el mercado de cambios, a excepción de las mipymes y hasta ciertos límites. Sin embargo, la propia normativa ofrece algunas alternativas para cancelar esas obligaciones, algunas de las cuales permiten hacer pagos inmediatos, aunque a un costo mayor.
La primera alternativa, y más directa, es suscribir con pesos Bonos para un República Argentina Libre (Bopreal) por el monto de la deuda comercial pendiente y cancelar estas obligaciones con los dólares que el importador vaya cobrando bajo los mismos. En ese caso, el importador puede canjear los dólares locales (MEP) que reciba por dólares en el exterior (cable). Ninguna serie de Bopreal permite cancelar totalmente la deuda antes de junio de 2025. Tratándose de deuda comercial por importaciones de 2023, estos plazos son demasiado extensos, incluso en el caso de deuda entre vinculadas. Sin embargo, esta opción tiene la ventaja de asegurar el acceso futuro a las divisas al precio actual del dólar oficial.
De esta manera, las prepagas no solo fueron beneficiadas de la desregulación del sector, sino tambien colocando deuda a través del Tesoro para liquidar sus deudas por importaciones.
