El ex presidente estaría recibiendo a diario sondeos de opinión que lo dan debajo de De Narváez. Una tendencia que se vislumbraba antes del adelantamiento de las elecciones y que ahora parece instalarse. Obligado a cambiar de estrategia, estaría analizando no encabezar la lista de diputados.
El viernes hubo una cumbre de urgencia en Olivos por la cada vez peor medición del ex presidente en la intención electoral y el Gobierno comienza a simpatizar con las objeciones legales a la postulación del santacruceño en la provincia de Buenos Aires.
Las encuestas no lo favorecen y eso preocupa a Néstor Kirchner. La primera jugada para no permitir que siga cayendo ya la hizo, adelantó las elecciones de octubre al 28 de junio con la excusa de la crisis mundial. Pero, con los nuevos números y el panorama electoral un poco más definido –ya sabe que el peronismo disidente presentará una lista encabezada por Francisco de Narváez seguido por Felipe Solá- teme perder si se postula como candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires.
Piensa una nueva estrategia en la que salga de pie lo mejor posible. El matutino Crítica da cuenta hoy de su voluntad de ser candidato a Senador bonaerense. En esta jugada, algo desesperada, obligaría a Felipe Solá a jugar ese partido. Su idea es descolocar la estrategia del peronismo disidente, algo que aún no ha podido. Intento desarmarlos, pero día a día los fortalece.
Para ser elegido en el Senado como única vacante, debiera renunciar el senador suplente Eric Calcagno. Kirchner piensa que esa movida le permitiría arrastrar los 5 puntos que está midiendo el Intendente de Morón con su candidatura a diputado por el partido del Encuentro. En la Rosada piensan que de esa manera, Sabattella no le diría que no a ese enganche en la sábana, y quedaría en libertad de acción para poner a sus candidatos propios para la Cámara baja y los Senadores provinciales.
Según el constitucionalista Félix Lon, no es posible que el presidente del PJ sea candidato a Senador, dado que el ex embajador de París debiera haber renunciado 90 días antes para llamar a esa elección y ese plazo ya expiró.
REUNIONES PRIVADAS Y ULTRASECRETAS
Según el diario La Nación, la semana pasada el plan electoral del Gobierno ha sido sometido a una exhaustiva revisión. Ese día Kirchner deliberó en la Quinta de Olivos con varios de sus operadores electorales: Florencio Randazzo, Juan Carlos Mazzón y Mario Ishi. A partir de esa reunión nadie se anima, ni en la Casa Rosada ni en La Plata, a afirmar con convicción que el esposo de la Presidenta encabezará la lista de diputados del Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires.
“Peor que crear la sensación de derrumbe es sufrir el derrumbe”, aseguran.
La candidatura insignia del kirchnerismo fue puesta en el banco de pruebas de las encuestas. Una de ellas, elaborada hace una semana por una consultora de franco compromiso con el Gobierno, le venía asignando 28% de los votos a Kirchner, 25% a Francisco de Narváez, 12% a Felipe Solá y 10% a Margarita Stolbizer. Según ese sondeo, Stolbizer prevalecía en el interior de la provincia y De Narváez comenzaba a aparecer en los segmentos más sumergidos del conurbano. Los indecisos sumaban un 26% que, al ser proyectado, beneficiaría a la oposición.
La medición, es obvio, se hizo antes de que De Narváez y Solá se sintetizaran en una sola lista. Cabe presumir que, después de conocida esa foto, el peronismo disidente ha mejorado sus perspectivas. "Y falta que [Mauricio] Macri y [Gabriela] Michetti se sumen a la campaña", reflexionó, desalentado, un amigo del ex presidente.
Una deserción de Kirchner llevaría a pensar en la derrota del Frente para la Victoria. "Ya lo demostramos con el adelantamiento de las elecciones: peor que crear la sensación de derrumbe es sufrir el derrumbe", aclara alguien que oficia como puente discreto entre la Casa Rosada y la gobernación bonaerense. Por eso, el Gobierno comienza a simpatizar con las objeciones legales a la postulación del santacruceño. "Una inhibición podría ser providencial, hasta para disfrazarla de proscripción", confiesa el mismo dirigente.
LA PRESION A LOS INTENDENTES DE LA PLATA, BAHÍA BLANCA Y MARDEL. OXIGENO PARA UAN BOLETA DEL PRO DISIDENTE
Según ese matutino en aquella reunión, el ex presidente y los operadores buscaron sacar el mayor provecho posible a todos los recursos que tienen a mano. Una mentalidad muy económica que caracteriza a Kirchner. Así es que se decidió invitar a los intendentes de las grandes ciudades a integrar las listas de legisladores provinciales de su sección. Hay tres casos principales, explica La Nación. Pablo Bruera, de La Plata, debería encabezar la oferta en la octava sección electoral. Lo mismo haría Cristian Breitenstein, de Bahía Blanca, en la sexta, y Gustavo Pulti, de Mar del Plata, en la quinta. En 2007, ellos tuvieron cómodas victorias, a pesar de que en las tres ciudades Cristina Kirchner perdió frente a Elisa Carrió. Kirchner quiere subirse a babuchas de esos alcaldes para compensar la pérdida de votos en la clase media urbana. Un caso para entender la jugada: los mismos sondeos que asignan a Bruera la predilección del 60% de los platenses le dan sólo el 12% a la Presidenta, que nació y vivió por más de 20 a
ños en la capital de la provincia.
Los intendentes a quienes piensan abrazarse los Kirchner todavía no fueron convocados a Olivos. A cambio de su altruismo, les asegurarán el monopolio de la lista oficial en sus distritos. Es decir, no volverían a multiplicarse esas variantes piqueteras o sindicales que, una vez que ingresan en los concejos deliberantes con la bandera kirchnerista, mortifican al gabinete comunal con denuncias y pedidos de informes. Una medida que tendrá que aprender a negociar con el cada vez más insistente, Hugo Moyano. El titular de la CGT reclama hace más de un mes que se le dé mayor protagonismo al movimiento obrero en el armado político de las próximas elecciones.
El Gobierno maquina también algunas picardías. Por ejemplo: aprovechar la pelea terminal entre Mauricio Macri y su primo Jorge estimulando una lista de "macrismo disidente" que les reste votos a De Narváez-Solá en la tercera sección electoral.

