El ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, entregó 35 patrulleros nuevos al municipio de San Isidro y puso en marcha el Comando de Prevención Comunitaria (CPC) en el distrito, que tendrá sede en Rolón 1054, en una actividad en la que estuvo acompañado por el intendente Gustavo Posse.
Granados destacó que "hoy es un día positivo porque sólo restan dos CPC para llegar a lo que habíamos prometido, 1100 móviles y 9 mil policías", acompañado por los subsecretarios Esteban Carrizo (Coordinación y Logística Operativa), Edgardo Amarilla (Relaciones Institucionales) y Santiago Cafiero (Modernización del Estado).
Afirmó que el de San Isidro "es uno de los comandos más grandes de la Provincia, que demandó una inversión de 12 millones de pesos", y aseguró que a la delincuencia "la atacamos todos juntos, Nación, Provincia y municipios, porque la seguridad es un problema de todos sin bandería política". Así, Granados aludió a las reuniones que mantuvo en 72 horas con dos intendentes aliados de Sergio Massa: Posse y, antes, el de Bahía Blanca, Gustavo Bevilacqua.
Posse señaló la necesidad de incorporar policías al corto plazo: "Estos patrulleros nos vienen muy bien. Tener vehículos nuevos nos permite no dedicar recursos a reparar los viejos que están en el municipio y dedicar más cámaras, fibra óptica y todo lo que se necesita para combatir el delito. De lo material no falta nada en San Isidro, lo que falta son efectivos policiales. Debemos salir de este paso hasta que estén formados los nuevos policías".
Con la incorporación de San Isidro ascienden a 36 los distritos que ya adhirieron al dispositivo policial desplegado por el gobierno provincial en el marco de la emergencia de seguridad decretada por el gobernador Daniel Scioli.
El CPC apunta a la prevención del delito a través de un sistema de patrullaje en 1.100 zonas durante las 24 horas, con seguimiento satelital de los móviles y monitoreo de las cámaras de seguridad, en más de 40 distritos.

